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Cuenca RED | Premio de Arquitectura Española Internacional 2017

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Hoy tenemos el placer de anunciar que Ecosistema Urbano ha recibido el Premio de Arquitectura Española Internacional 2017, promovido por el Foro de la Arquitectura Española del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España —Foro CSCAE—. El premio reconoce la calidad arquitectónica y urbanística de profesionales y empresas de arquitectura, promotoras y constructoras que hayan desarrollado sus trabajos fuera de España, con el objetivo de incentivar y consolidar una marca común más allá de nuestras fronteras que apoye y de continuidad a la expansión de estos profesionales y al sector.

El máximo galardón de la categoría de Urbanismo ha sido adjudicado al proyecto Cuenca RED, el Plan de Revitalización del Centro Histórico de Cuenca, Ecuador, promovido por el Banco Interamericano de Desarrollo y el GAD Municipal de Cuenca.

El jurado —compuesto por representantes del CSCAE, Ministerio de Fomento, diferentes Colegios de Arquitectos, Fundación Arquitectura y Sociedad, Fundación Arquia y Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid—, ha destacado el proyecto por su “exhaustivo e ingenioso trabajo previo de investigación y análisis; destacando su aspecto pragmático con actuaciones de pequeña escala factibles a corto plazo y muy detalladas, considerando aspectos prácticos y técnicos”.

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POPS y la Trump Tower | Espacios públicos de propiedad privada II

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Foto: Carlo Allegri/Reuters

Foto: Carlo Allegri/Reuters

Siguiendo con el tema de los POPS (Privately Owned Public Spaces) que introdujimos en el artículo anterior, en este caso queríamos abordar un ejemplo particular que ilustra el debate abierto en torno a este tipo de espacios: el espacio público de la Trump Tower, el edificio insignia del actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

El rascacielos posee uno de los 525 POPS (Espacios públicos de propiedad privada) de la ciudad de Nueva York, una práctica muy recurrente en el densificado tejido de Manhattan.

En 1971 Donald Trump se respaldó en este procedimiento para aumentar en 20 plantas la edificabilidad de la ‘Trump Tower’, en el 725 de la Quinta Avenida de Nueva York. A cambio, Trump debía ceder una parte del espacio edificado al uso público, siguiendo una serie de normas estipuladas por la New York City’s Zoning Resolution.

En la práctica, eso significaba que el Vestíbulo Dorado que corresponde a las plantas bajas de su Edificio (la zona escogida para cederse como espacio público) debía contar con algunas características específicas como bancos, vegetación, fuentes, y un mantenimiento adecuado del espacio.

La primera polémica llegó cuando hace algunos años se decidió sustituir el gran banco de mármol negro que presidía la entrada principal por un mostrador de venta de souvenirs de la familia Trump.

Una tienda donde había un banco - Foto: Nick Solares - Curbed.com

Una tienda donde había un banco – Foto: Nick Solares – Curbed.com

Dotar de zonas de asiento era unos de los pocos requerimientos que exigía el acuerdo que se firmó en 1960 para aumentar la edificabilidad de la Trump Tower, y ese banco era la la solución propuesta por el equipo de Trump para dotar de asientos al POPS. Tras las quejas de varias asociaciones, artículos de protesta en el New York Times o en el Wall Street Journal y una sanción administrativa por parte del Ayuntamiento de Nueva York, se repuso una zona de asiento en lugar del puesto comercial.

El uso del banco restringido a la prensa - Foto: Jerold S. Kayden - The Boston Globe

El uso del banco restringido a la prensa – Foto: Jerold S. Kayden – The Boston Globe

Durante la campaña electoral y tras su elección como presidente, sin embargo, el polémico banco ha sido en numerosas ocasiones ocupado por la prensa que aguardaba declaraciones del presidente, permitiendo su uso sólo por personal acreditado.

La decisión de Donald Trump de continuar usando su residencia particular como presidente de los Estados Unidos obliga a reforzar las medidas de seguridad en las zonas cercanas, por lo que las zonas de acceso público cuentan ahora con controles de seguridad y deben desalojarse a menudo para cumplir con los protocolos que protegen al presidente.

Para Jerold Kayden, profesor Harvard y fundador de Advocates for Privately Owned Public Space, estas usurpaciones son lo que rompe los vínculos cívicos que producen ciudad. “Puede parecer insignificante, pero ese banco es un signo para la gente de que este era un espacio público y acogedor”.

La simple capacidad de sentarse y ocupar un espacio simboliza mucho más que el simple hecho de poder estar: representa la posibilidad de sentirse acogido en un espacio y sentirlo más propio, y es un elemento clave para significar un espacio como público.

El banco en uso la ciudadanía - Foto: Wall Street Journal

El banco en uso la ciudadanía – Foto: Wall Street Journal

Teniendo en cuenta esto puede comprenderse el revuelo generado tras eliminar o limitar el uso del banco en la entrada de las Trump Tower. La polémica ha llevado incluso a las autoridades locales a aumentar las multas por incumplimiento de la normativa de espacios públicos de propiedad privada.

La regulación de los POPS se enfrenta ahora a una nueva situación en la que el uso de esos espacios públicos se ha reducido de manera drástica y no existe una normativa específica que controle cómo el ámbito privado de un representante público (en este caso, el propio presidente del gobierno) puede o no limitar el uso de estos espacios. Ahora toca definir qué intereses deben anteponerse y cómo se debe actuar para evitar que no se vuelva a limitar el uso de la ciudad a sus ciudadanos.

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POPS y la Trump Tower | Espacios públicos de propiedad privada I

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Entrada a la Trump Tower – Imagen: Wikimedia Commons

Hace unos pocos meses surgió una gran polémica en EEUU en torno a las restricciones de uso de los espacios públicos dentro de la Trump Tower, residencia del actual presidente de los Estados Unidos.

Hablaremos más adelante del caso concreto de Trump, pero antes conviene contextualizar el régimen que rige estos espacios: los “POPS” son una práctica muy frecuente en Manhattan, pero también en otras partes del mundo. ¿En qué consisten?

Manhattan y los POPS

Los POPS, o Privately Owned Public Spaces, son espacios exteriores o interiores provistos para uso público por una entidad o propietario privado de un edificio a cambio de una concesión en la edificabilidad del solar. Este procedimiento conlleva generar espacios de uso público siguiendo una serie de requerimientos, y fue implantada en 1961 para revitalizar el crecimiento inmobiliario de Manhattan. Desde entonces, la ciudad ha generado entorno a 525 espacios con estas características, generando un área pública total para la ciudad de más de 32 Hectáreas, lo que corresponde a ¼ de Central Park.

Las características de estos espacios varían enormemente en cada caso ya que suelen ser fruto de negociaciones concretas entre los emprendedores privados y la administración local (New York City Department of Buildings y New York City Department of City Planning).

Sin embargo, el mantenimiento de las características que hacen que estos espacios se entiendan como públicos no siempre se ha mantenido de acuerdo a la regulación pactada y, como se ha demostrado posteriormente, la Administración de Nueva York no ha llevado una cuidada vigilancia de estas zonas.

En el año 2000 el abogado y profesor de la Universidad de Harvard, Jerold S. Kayde (fundador de la organización Advocates for Privately Owned Public Space) realizó una investigación en torno a los POPS en colaboración con el New York City Department of City Planning y la Municipal Art Society of New York, catalogando cada uno de los espacios y su situación con respecto a la normativa que los rige.

Ejemplo de ficha de un espacio público de propiedad privada – clic para ver la original

El libro resultante, “Private Owned Public Space: The New York City Experience” (New York: John Wiley & Sons, 2000) contenía dos conclusiones principales: aunque los acuerdos de zonificación produjeron una cantidad impresionante de espacio público para la ciudad, la calidad de esos espacios dejaba mucho que desear y. lo que es aún peor, un número significativo de propietarios habían privatizado ilegalmente sus espacios públicos. Una auditoría de 2017 confirma estos puntos.

Según los datos publicados en su página web, el estudio mostraba que un 41% de ellos no superaba los criterios mínimos de calidad. La Normativa de Zonificación de 1961 no imponía una normativa concisa entorno al mantenimiento de los POPS, por lo que los propietarios no estaban obligados a preservar las zonas de acceso público ni a considerar la cualidad de aspectos esenciales de esas áreas (asientos, jardinería, materiales, orientación, soleamiento, etc.). En los años 70, influenciados por el trabajo del urbanista norteamericano William H. Whyte y su Proyecto “Vida en la Calle”, los funcionarios de la Ciudad mejoraron la normativa incluyendo requisitos de asientos, jardinería, bastidores para bicicletas, fuentes de agua potable y placas de identificación.

El estudio contenía como segunda conclusión el hecho de que muchos propietarios redujeron o impidieron el uso público de sus POPS a través de acciones ilegales de privatización. En el 50% de los edificios con POPS, al menos uno de los espacios denominados como tal habían sido cerrados al público.

Estas acciones de privatización podían ser de tres tipos: negación del acceso público (puertas bloqueadas impidiendo el acceso durante las horas en las que debería permanecer abierto, representantes del edificio informando incorrectamente sobre la posibilidad de acceso, baños públicos señalizados sólo para residentes), ocupación del espacio público por usos privados adyacentes (obligación de consumir en espacios de estancia públicos) y disminución de los servicios requeridos.

Los estándares de los POPS

En el 2007, y tras la publicación del estudio, el New York City Zoning Resolution definió unos estándares de calidad mucho más concretos, que pueden consultarse a través de su página web y de los que vamos a exponer algunos de sus puntos más interesantes:

  • Para facilitar su entendimiento como espacio público, los POPS deben tener al menos un 50% de visibilidad desde la calle.
  • Para evitar que espacios residuales del edificio se consideren como POPS, éstos no pueden ser menores a 4,5 m en ninguna de sus dimensiones.
  • Para favorecer el uso de los espacios, está prohibido proteger las zonas potenciales de asiento.
  • Para aclarar su condición pública es obligatorio incluir una placa informativa con horarios de uso.

61/2 POPS

En 2012 el Ayuntamiento de Nueva York empezó a llevar a cabo una propuesta de unificar los POPS entre la calle 51 y la 57, y entre la Sexta y la Séptima Avenida. El objetivo era vincular espacios públicos previamente no conectados y agregar cruces de peatones y otras mejoras en seguridad y señalización, creando entre otras cosas la dirección “6th Ave ½” (un guiño humorístico al andén 9 y ¾ de Harry Potter).

POPS y activismo

El concepto de Ciudad que genera la proliferación de POPS y la privatización (aunque sólo en propiedad y no en uso) del espacio público es un aspecto a tener en cuenta. Tercerizar el diseño y gestión (aunque sean regulados) de los espacios públicos de la ciudad aumenta la falta de control sobre la toma de decisiones y la realización de estrategias urbanas a mayor escala que respondan a problemas urbanos más complejos que los de cada espacio individual.

Numerosos proyectos y colectivos ponen critican estos modelos de gestión evidenciando ambigüedades y controversias. Los que siguen son sólo algunos de ellos.

En 2011 el Estudio Graham Coreil-Allen lanzó una convocatoria en Kickstarter para realizar Arcade Parade, una “procesión” por algunos de los POPS de Manhattan para reivindicar y visibilizar estos espacios como públicos utilizando la ironía y haciendo un llamamiento a artistas y performers para colaborar en el evento.

The Arcade Parade – Vídeo

En las protestas de “Occupy Wall Street” los manifestantes fueron desalojados de POPS sin existir una clara regulación sobre este tipo de situaciones. De esa situación nació el grupo de trabajo whOWNSpace coordinado por DSGN AGNC. Su objetivo es cuestionar las reglas, a menudo conflictivas, que rigen estos espacios, proponiendo políticas alternativas, usos y diseños para el espacio que fomenten su uso público.

¿De quién son los espacios libres? – Fuente: whOWNSpace.blogspot.com

En 2013 el Center for Sustainable Urban Regeneration de la Universidad de Tokyo editó el libro “Privately Owned Public Space: The International Perspective”  (que se puede descargar gratuitamente aquí) donde se analizaban las normativas y estructuras que rigen este tipo de espacios en diferentes ciudades: Santiago de Chile, Seattle, Aquisgrán, Bangkok, Hong Kong o Tokio.

Cada punto representa un POPS. La comparación muestra que los POPS en Manhattan están mucho más concentrados que en Tokyo. Fuente: Privately Owned Public Space: The International Perspective.

En la segunda parte de este artículo indagaremos en el caso concreto de la Trump Tower para ejemplificar algunas de las dudas o polémicas más habituales en torno a estos espacios.

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LEA, (Lugar de Encuentro para Amigos) nuevas formas de hacer ciudad, México Df

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Hoy os presentamos el proyecto LEA, Lugar de Encuentro para Amigos, iniciativa comunitaria que surge de la necesidad de salvaguardar el Foro de Lindbergh del parque México, en Ciudad de México.

LEA (Lugar de Encuentro para Amigos) es una instalación semi-permanente cuyo proceso de fabricación es modular, fácilmente reproducible y respeta el entorno del Foro Lindbergh. Contiene un módulo con capacidad para más de quinientos libros y una decena de juegos. Cuenta con paneles solares que alimentan el consumo de energía eléctrica requerido en las actividades cotidianas y por la noche brinda iluminación aportando mayor seguridad a la zona. Otro aspecto interesante de esta iniciativa es que el elemento urbano surge de un diseño participativo y de un proceso de placemaking, que se basa en el fomento de la participación comunitaria para la creación de espacios públicos activos y atractivos.

La instalación tiene forma de cubo en la parte exterior, su función es proteger las dos estanterías que están dentro de ella e invitar a las personas a que visiten este espacio con libros y juegos.

El Foro de Lindbergh, es parte del patrimonio cultural de México, contiene murales de Roberto Montenegro entre otras obras. En 2015 fue rehabilitado, pero no fue suficiente para evitar que siguiera siendo un lugar poco seguro; así, en 2016 se decide su cierre. A partir de este momento comienza un proceso participativo para conservar el espacio público del foro abierto.

Así durante 16 meses el equipo formado por Ana Castilla, Guillermo Bernal y Clara Iglesias de Lugares Públicos A.C, con la comunidad de vecinos comienza a analizar e investigar la vida pública del foro, realizando varias actividades en busca de información e ideas sobre cómo mejorar y activar el espacio. Las propuestas surgidas a raíz de estas actividades se fueron probando en el espacio, todo ello teniendo en cuenta el grado de aceptación dentro de la comunidad.

LEA surge ante el interés de prolongar una de las actividades más exitosas llevadas a cabo, “La pirámide de libros”; una biblioteca ambulante a modo de “carrito”, diseñada por Diego Cárdenas y creada para aportar un centro de actividad flexible y móvil dentro del foro.

De esta manera con la colaboración de Project for Public Spaces se desarrolla una estrategia para el rediseño de la propuesta, en busca de una célula más específica para el parque. El diseño está inspirado parcialmente en el Garden Library del Parque Levinsky en Tel Aviv, Israel. Los muebles fueron diseñados y fabricados por Jorge Akele, un emprendedor local que se inspiró en el diseño clásico de la silla Acapulco y para las bancas en el concepto de Friends of Congress Square Park en Portland, Maine en los Estados Unidos.

Actualmente LEA colabora con la Biblioteca Amalia Gonzáles Caballero para las actividades y el fondo de libros, junto con donaciones particulares. Está abierto tres días a la semana, durante el día con actividades constantes, la mayoría de las actividades son autónomas y para todas las edades. LEA es un proyecto para la comunidad impulsado por Southwest Airlines, Corazón de la Comunidad, Project for Public Spaces, la Delegación Cuauhtémoc y Lugares Públicos A.C.

Este proyecto nos muestra las diferentes posibilidades que se abren al emprender el camino de la participación ciudadana, una visión diferente del modo de hacer ciudad.

Os compartimos el video de presentación del proyecto LEA

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Creatividad | Puesta en perspectiva histórica de las Ciudades Creativas

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Investigador en el Laboratorio PACTE (Grenoble) y Director de la agencia Villes Innovations (Madrid, Grenoble), Raphaël Besson propone una puesta en perspectiva histórica de las ciudades creativas.

INTRODUCCIÓN

Desde mediados de los años 1990, la ciudad creativa polariza los debates sobre los lugares de saber y de innovación. Ya sean Nueva York, Chicago, París, Londres, Barcelona o Berlín, queda claro : la ciudad del futuro será esencialmente innovadora. Este fenómeno no se limita a los países europeos y de Norteamérica ; es particularmente masivo en Asia (Shangaï, Beijing, Bangalore) y en el Cercano Oriente (Dubai Smart City, Masdar). En Latinoamérica, adquiere una paulatina importancia, tal como lo demuestra el constante desarrollo de los distritos tecnológicos, del audiovisual y del diseño de Buenos Aires.

Para analizar estos fenómenos urbanos emergentes, los investigadores han producido una multitud de conceptos: ciudades creativas, ciudades inteligentes, smart cities, ciudades del saber, sistemas urbanos cognitivos (Besson, 2014), etc. Think tanks, Fundaciones y gabinetes de expertos fueron creados para proponer sus propios modelos y clasificaciones de las ciudades innovadoras y creativas. Frente a estas problemáticas, las instituciones públicas no quedaron mudas. Ya son numerosas las políticas públicas aplicadas a escala mundial (red de las ciudades creativas de la UNESCO), europea o nacional, con el reciente desarrollo de la estrategia “French Tech“.

Frente al desarrollo exponencial de las teorías y de las políticas públicas sobre el tema de las ciudades creativas, parece inevitable tomar la distancia necesaria e interrogar la historia. A través del análisis de diversos “lugares de saber ” que marcaron la historia (Jacob, 2007), pretendemos comprender las especificidades de los espacios de saber y de innovación contemporáneos (ciudades creativas, smart cities y Terceros Lugares).

LOS ESPACIOS DE SABER Y DE INNOVACIÓN A TRAVÉS DE LA HISTORIA. LA PREGNANCIA DE LA UTOPÍA INSULAR.

Desde la Antigüedad, las sociedades conciben espacios dedicados al conocimiento y a la innovación. Las bibliotecas de Alejandría o de Roma funcionaban como auténticos laboratorios. Allí es donde los sabios disponían de los instrumentos, colecciones, escritos de la Antigüedad griega y latina, así como los jardines zoológicos o botánicos necesarios a su trabajo. Estas bibliotecas desempeñaban un papel fundamental en la ideología universalista y la búsqueda de potencia de los Imperios. Si concentraban saberes procedentes del mundo entero, operaban esencialmente en un marco cerrado, bajo el control de los poderosos. Según el historiador Christian Jacob, la biblioteca de Alejandría no era ” un lugar abierto a todos los letrados y sabios del mundo entero (…), reservada a la élite admitida en el entorno más cercano del rey ” (Jacob, 2007). Hallamos pues esta idea de creación de espacios de saber y de innovación en la Edad Media, con la construcción de los monasterios. Su diseño se inspira ampliamente en el pensamiento teológico y en la utopía insular, que inducen un aislamiento de los investigadores y de los sabios del mundo exterior. La Verdad Absoluta debe transmitirse en toda autonomía en el seno del monasterio.

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Abbaye Notre Dame de Sénanque.

A partir del siglo XII, esta filosofía insular inspira la construcción de las Universidades. Efectivamente, el conjunto de las primeras Universidades adoptó la figura arquetípica del claustro : entre ellas, cabe citar las de Bolonia (1088), Oxford (1167), Salamanca (1218), Valladolid (1260), París (Sorbonne, 1257), etc. En aquél entonces disponían de edificios independientes, alejados de la ciudad o inscritos en ella, pero aislados por muros perimetrales. Entre ellos, un ejemplo emblemático es el Palacio de la Sapiencia en Roma, cuya construcción fue iniciada por Giacomo della Porta, antes de ser modificada por el arquitecto Borromini en 1632. Este Palacio del Saber contaba en su patio central con un recinto cerrado al resto de la Ciudad.

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Universidad de La Sorbonne.

Desde el Renacimiento, el desarrollo de los gabinetes de estudios se inscribe en esta perspectiva insular. La descripción del studiolo del Renacimiento italiano (siglos XV-XVI) por el historiador Celenza, revela una práctica ascética del saber, ampliamente inspirada por el monaquismo cristiano. Según él, el studiolo representaba “un lugar de retiro, un centro de archivos privados donde refugiarse para leer y reflexionar con tranquilidad” (Celenza, 2007). En la dinastía de los Ming (siglos XVI-XVII), el gabinete de estudios estaba aislado de la ciudad, más próximo a la naturaleza, y ceñido por muros protectores, “contra el mundo exterior y vulgar ” (Schneider, 2007). Así pues, en un tratado redactado entre 1631 y 1634, el arquitecto Ji Cheng aconsejaba que los gabinetes de estudio, sean concebidos “sin demasiadas aperturas : limpieza y claridad consolidan el espíritu, mientras que una apertura al exterior demasiado grande cansa la vista

Encontramos este mismo modelo de retiro místico en el desarrollo de los primeros laboratorios, que no escapan a una visión sacralizada de la investigación. En la Venecia del Renacimiento, la entrada del laboratorio es sagrada. Así pues se dice que “nadie puede penetrar en los laboratorios de química de la Ciudad sin comprometerse a quedarse allí para siempre” (Schaffer, 1999). Según la etnóloga Sofía Houdart, en realidad los primeros laboratorios eran “espacios privativos y cerrados” (Houdart, 2007). En cuanto a los que se dedican al trabajo de laboratorio, a menudo asocian sus tareas a las de los santos de la Cristiandad y sus talleres a piadosos retiros de meditación; así pues acceder al conocimiento parece significar acceder a Dios. Luis Pasteur compara los laboratorios a “templos del futuro“. André Loir, su fiel asistente, insiste en el hecho de que “la entrada del laboratorio, herméticamente cerrada a todos aquellos que eran de fuera, resulta sagrada” (Schaffer, 1999). Frente a la presencia de otros lugares de saber como las bibliotecas, jardines, observatorios o museos, el modelo de los laboratorios se impuso realmente a finales del siglo XIX. El número de laboratorios de química, física o de electricidad crece entonces en Europa y Estados Unidos. A este desarrollo exponencial corresponde una transformación de los gabinetes privados en laboratorios modernos, más accesibles y abiertos a los ingenieros e industriales.

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Un laboratorio francés en el siglo XIX.

A mediados del siglo XX, nuevos espacios de saber vuelven al leitmotiv de la insularidad. Tal es el caso de los campus universitarios, que se crean en lugares aislados y alejados de la emulación de las áreas urbanas. Ya sea en Chicago (universidad de Illinois de Walter Netsh), Berlín (Freie Universität de Candilis-Sosic-Woods), Bagdad (universidad realizada por Walter Gropius), o en Toronto (universidad de Scarborough concebida por John Andrews), los arquitectos-urbanistas organizan la vida universitaria de manera autosuficiente, fuera de las ciudades. De tal manera que la arquitectura de los campus se cierra, y se vuelve impermeable al mundo exterior. Según André Sauvage, se instalan progresivamente los denominados “campus monofuncionales”, que se caracterizan por “un entorno despojado, destinado a aquellos para quienes la cultura, el conocimiento debe ganarse no sólo por esfuerzos constantes, sino también renunciando diariamente a la ciudad ” (Sauvage, 1994)

El otro modelo que emerge en los años 60 es el de polo tecnológico, con algunos ejemplos emblemáticos como el de la Silicon Valley, la ZIRST de Meylan (rebautizada Inovallée) o el parque Sophia-Antipolis de Niza. Los polos tecnológicos se presentan como una zona simbólicamente cerrada, localizada en un espacio periurbano y organizado alrededor de centros de investigación, universidades y de PYMES dedicadas a las altas tecnologías, con una proximidad espacial destinada a asegurar un mecanismo de “fertilización cruzada”, propicia a la innovación. Evocaremos el modelo de las Ciudades científicas, desarrolladas en la URSS durante la Guerra Fría, bajo la influencia de los polos tecnológico. Los naoukograds eran secretos, aislados y cerrados por barreras superables hasta ciertos puestos de control. Estaban dotados de todas las funciones urbanas (espacios residenciales, cines, escuelas, tiendas, jardines de infancia…), así como de los recursos intelectuales y científicos excepcionales (centros de investigación dotados de los equipos más modernos, fábricas experimentales, universidades, polígonos de ensayos). Cada ciudad estaba situada sobre un sector tecnológico clave : electrónica, construcción aeronáutica, nuclear o industria aeroespacial. La existencia de los naoukograds, que rivalizaba con los centros tecnológicos y occidentales más grandes, ha sido revelada a rusos y al mundo entero sólo a mediados de los años 90 (Lappo, Polian, 2007).

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Freie Universität, Berlin.

Esta breve historia de los espacios de saber destaca una diversidad de formas, lugares y representaciones de los entornos más estimulantes en cuanto al conocimiento y la innovación. Esta heterogeneidad permite revisar en primer lugar que los espacios de saber no siempre se confundieron con el territorio de las ciudades ; también fueron pensados y construidos aparte o fuera de ellas (monasterios, gabinetes chinos de estudios, campus, polos tecnológicos) ; o en ciudades ya constituidas, tomando entonces la forma de cercados herméticos al resto de la ciudad (bibliotecas de la Antigüedad, universidades, laboratorios de investigación). A menudo, el desarrollo de los espacios de saber se hizo de manera autónoma y separada de sus territorios de anclaje. Con la hipótesis siguiente: el acceso al conocimiento implica separarse y extraerse de los tormentos de la vida social y urbana, y protegerse del mundo exterior. Cabe especificar que esta insularidad implicaba a la misma vez “hacer venir el mundo hacia sí mismo” (Houdart, 2007). Aquí radica una de las puestas esenciales de los lugares de saber, que procuraron concentrar el número más grande de colecciones, de escritos y los instrumentos necesarios para la inspiración y las experimentaciones.

Otra conclusión es que tales espacios de saber, permanecen estrechamente tributarios de una concepción en la que los procesos de innovación y de conocimiento incumben a una élite de investigadores y de creativos. En la Antigüedad o en la Edad Media, ciencias e innovaciones son la expresión de los hombres de Iglesia, de los sabios y catedráticos. Los modelos de los laboratorios de investigación, polos tecnológicos, campus universitarios, y más recientemente de clusters o polos de competitividad generan las innovaciones en las Universidades, los centros de investigación o las empresas. Estos modelos evocan muy superficialmente a los actores informales de la innovación, como los artistas, los habitantes ordinarios y los usuarios de las innovaciones.

LAS TRANSFORMACIONES CONTEMPORÁNEAS DE LOS ESPACIOS QUE SE DEDICAN AL CONOCIMIENTO Y A LA INNOVACIÓN. SMART CITIES Y CIUDADES CREATIVAS

Esta concepción de la investigación y de la creatividad es, hoy día, puesta en tela de juicio. El contexto de mutación de las economías y la importancia creciente de la economía y de las externalidades sociales o urbanas en los procesos de creación de valor (Boutang, 2008) tiene como consecuencia la transformación de nuestras representaciones de los espacios dedicados al saber. Asistimos a la emergencia de lugares nuevos, cuya especialidad es la producción de una innovación abierta y centrada sobre los usuarios. Los autores evocan las nociones de sistemas urbanos cognitivos (Besson 2014), de Terceros Lugares, de Living Labs y también de Fab Labs. Ahora bien, estos “nuevos y extraños espacios híbridos” (Veltz, 2010), transforman de manera fuerte nuestras representaciones tradicionales de los espacios del saber y la innovación.

Los espacios contemporáneos del saber propenden en concentrarse en el centro de las ciudades. El territorio metropolitano con sus líneas de investigación, sus universidades, sus centros de producción, su densidad, su diversidad social y funcional y sus diferentes amenidades, produce una serie de externalidades positivas esenciales para los procesos de innovación. Estas externalidades urbanas explican, en parte, la paradoja geográfica de las actividades de la nueva economía. Éstas, en vez de franquearse de las coacciones espaciales, tienden a concentrarse en los espacios urbanos de unas decenas o cientos de hectáreas, en distritos tecnológicos, cyber distritos, smarts cities o en barrios de las ciencias y de la innovación.

Dentro de esos espacios, la producción de conocimientos nuevos se concibe menos en los “lugares de retiro o refugios protectores” (Perroux, 1967) que en los espacios abiertos que podrían estimular los encuentros informales entre actores heterogéneos (investigadores, empresarios, artistas pero también usuarios de innovaciones). Esta dinámica de apertura y esta implicación de los actores informales en los procesos de producción de conocimientos debería permitir un ensanchamiento del perímetro de las miradas para, in fine, generar innovaciones más potentes y originales. Los arquitectos-urbanistas en carga de la concepción de estos lugares duplican de ingeniosidad para organizar espacios suficientemente densos, mixtos, lúdicos y modulables y así crear un ambiente creativo listo para liberar el imaginario y la innovación ascendente. Se observa particularmente una tendencia de abandono de despacho individual en beneficio de una combinación de despachos en espacios abiertos, de lugares que facilitan el trabajo en equipo para realizar proyectos, salas de reuniones y espacios de diversión.

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Espacio de coworking, Hub Madrid.

La tercera característica de los espacios contemporáneos que se dedican al conocimiento es que se concibe menos en lugares solemnes que en los espacios informales que se dedican a la vida comunitaria. Los espacios que se dedican al conocimiento se organizaban en torno a espacios nobles como la Biblioteca Central, el Gran Anfiteatro o el laboratorio de investigación. Ahora bien, se opera un desplazamiento muy marcado hacia todo lo que corresponde a la vida social: las cafeterías, los espacios públicos, los lugares para la restauración o para el ocio aparecen como lugares estratégicos para pensar los procesos creativos. Según el arquitecto Christian de Portzampac, “la innovación no se puede realizar en laboratorios separados del mundo. Tiene que hacerse en los lugares intermedios (…) en lugares abiertos al público”. Así se van construyendo nuevas representaciones de lugares de conocimiento y de innovaciones como lugares de vida lúdicos y de convivencia. Evoquemos el ejemplo de la sede social de Google en California, el Googleplex, del que André Gorz nos dice: “uno puede hacer las compra, dejar a sus hijos a la guardería o la de la empresa, dejar a sus ancianos a personal especializado. Uno pude practicar diversos deportes, meditar, dormir la siesta, ir a la peluquería, al dentista, almorzar, esculpir, pintar, etc. Las relaciones entre los colaboradores son cordiales e igualitarias y se prolungan “fuera del trabajo” (Gorz, 2004).

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Life in the Googleplex.

Uno de las puestas de Googleplex es reducir las inhibiciones vinculadas a una estructura jerárquica de trabajo que favorece así los intercambios informales, la circulación de conocimientos tácitos y por fin las dinámicas de innovaciones. En el seno de Googleplex, ya no existe pérdida de tiempo: “la vida entera forma parte del trabajo, el trabajo es la vida entera” (Gorz, 2004). Esta supresión progresiva de las fronteras entre tiempo de trabajo y tiempo libre, debe garantizar una “movilización total” de los creadores de Google (Gorz, 2004) : su inteligencia, su creatividad o para decirlo de otra forma su “fuerza de invención” (Negri, 2008).

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Coworking Zonaspace, St. Petersburg Russie.

Otra especificidad de los espacios contemporáneos del saber está vinculada con el estatuto del conocimiento, que es pensado menos “por si mismo” que en una perspectiva de creación de valor económico. Evocaremos en particular las declaraciones del director del Centro de innovación de Grenoble MINATEC, Jean-Charles Guibert : “el fin de todas las actividades iniciadas en MINATEC es la innovación. El objetivo no es investigar para investigar, sinó ayudar a nuestros campeones industriales a desarrollarse, a crear empleos y a ser actores del desarrollo económico local, nacional e internacional” (Guibert, 2011).

La última especificidad de los lugares de conocimiento contemporáneos es que tienden a transformar sus espacios en verdaderos laboratorios de experimentación y de puesta en escena de nuevas tecnologías. Es cierto que la integración de las innovaciones en la fabricación de las ciudades es un fenómeno antiguo. La construcción de Alexandría en 331 a.C, fue según Christian Jacob, una “construcción sabia en la que la geometría, las técnicas, la racionalidad urbanística desplegaron dispositivos innovadores” (Jacob, 2007). La concepción urbana de los arquitectos de principios del siglo XX como Raymond Hood, Le Corbusier o Franck Loyd Wright, estaba impregnada de innovaciones tecnológicas: la finura de las torres ponían en escena los nuevos materiales de construcción como el acero, el hormigón armado, los nuevos modos de transporte rápidos se valorizaban con la presencia de ascensores, de trenes metropolitanos, de automobiles, de máquinas volantes etc. Si bien es verdad que los avances técnicos siempre interesaron el desarrollo de las urbes, los espacios de innovación contemporáneos como las smart cities o los barrios tecnológicos no se conforman con integrar las últimas innovaciones. Intentan también ponerlas a prueba, evaluarlas ante los usuarios y los habitantes ellos mismos. En Barcelona, por ejemplo, el proyecto 22@Urban Lab, pone el barrio de Poble Nou a disposición de las empresas innovadoras para someter a un test en situación efectiva la realización y los usos de tecnologías puntas en fase de pre comercialización. Estas tecnologías interesan a los sectores de los desplazamientos (vehículos eléctricos, sistemas de detección de plazas de aparcamiento) o del medioambiente (sensores que optimizan la colecta de los residuos o sistemas de regadío, farolas equipadas de sensores de presencia, etc.).

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Media Tic Building (22@Barcelona).

CONCLUSIÓN

Desde los años 60, sociólogos, economistas e historiadores establecen un vínculo fuerte entre ciudades, conocimientos e innovaciones. Segun Le Goff, las ciudades desempeñaron históricamente un papel “de agente de civilización” (Le Goff, 1977), Jean Rémy compara las ciudades con “incubadoras de productos nuevos ” (Remy, 1966) ; en cuanto a Jane Jacobs, considera la diversidad social de las ciudades como principal fuente de innovación (Jacobs, 1969). El economista François Perroux piensa la ciudad como “una fábrica de ideas nuevas (…) el lugar de contactos frecuentes y densos, entre los espíritus inquietos que dibujan mundos nuevos sin parar” (Perroux, 1967).

Así pues este análisis del substrato urbano como espacio del saber y de la innovación no es nuevo. Nunca ha sido tan actual como estos últimos años, asociado al desarrollo de las estrategias de las ciudades creativas y smart cities. Los distritos tecnológicos, los Terceros Lugares, los barrios creativos así como la innovación, cuestionan los siglos de interpretación de los espacios de saber como los lugares aislados, cerrados y alejados del bullicio de la vida social. El conocimiento del mundo así como la creatividad solo parecían poder producirse por un aislamiento y un repliegue sobre sí, a la imagen de “Démosthène” “que se encerraba en un lugar de donde no pudo ni oír ni mirar, por temor a que sus ojos lo fuercen a pensar en otra cosa ” (Houdart, 2007).
Frente a siglos de historia de lugares protectores de saber del resto del mundo, parece legítimo interrogar la tendencia actual a sobre estimular los contactos, la apertura, las colaboraciones y los intercambios continuos de informaciones entre los trabajadores cognitivos. ¿ Los Terceros Lugares, smart cities así como “la intensificación de la estimulación nerviosa” que estos espacios inducen, realmente son los lugares más en condiciones de suscitar el conocimiento y la innovación? ¿ El desarrollo de la investigación y de la creatividad no necesitaría también lugares de retiro, y “refugios para los creadores científicos, técnicos y estéticos” (Perroux, 1967) ? De manera extraña las bibliotecas son ausentes de las reflexiones sobre la economía y la sociedad del conocimiento ; ¿ no serían, finalmente, los últimos “refugios protectores” para la investigación, y por consiguiente, lugares de saber que deben ser preservados de cualquier veleidad de transformarles en “labs” u otras “bibliotecas numéricas 2.0” ?

 

Bibliografía

Besson, R., 2014, « Capitalisme cognitif et modèles urbains en mutation », Territoire en mouvement, Revue de géographie et aménagement, n°23-24.
Boutang, Y-M, 2008, Le Capitalisme Cognitif : La Nouvelle Grande Transformation, Paris : Editions Amsterdam, coll. Multitude/Idées.
Celenza, C., S., 2007, Le studiolo à la Renaissance, in Lieux de savoir. Vol. 1. Espaces et communautés, Paris, Albin Michel, pp. 371-391.
Choay, F., Merlin, P., 2005, Dictionnaire de l’urbanisme et de l’aménagement, Paris : PUF.
Filâtre, D., 1994, Développement des Universités et Aménagement des Territoires Universitaires, Universités et villes, Dubet, F., Fillâtre, D., Merrien, F-X., Sauvage, A., Vince, A., Paris : L’Harmattan.
Gorz, A, 2004, Economie de la Connaissance et Exploitation des Savoirs, Multitudes, n°15, Paris : Multitude c/o Editions Inculte.
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Jacob, C., (2007), Alexandrie, IIIè siècle avant J.-C., in Lieux de savoir. Vol. 1. Espaces et communautés, Paris, Albin Michel, pp. 1120-1145.
Jacobs, J., 1961, The Death and Life of Great American Cities, New York : Random House.
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Le Goff, J, 1977, Pour un autre Moyen-Âge, Paris : Gallimard, coll. Tel.
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Negri, T., 2008, La démocratie contre la rente, in Multitudes, n° 32, Paris : Editions Amsterdam, pp.127-134
Perroux, F., 1967, Note sur la ville considérée comme pôle de développement et comme foyer du progrès, Tiers-Monde, vol. 8, n° 32, Paris : Armand-Colin, pp.1147–1158.
Remy, J., 1966, La ville : phénomène économique, Bruxelles : Les Editions Ouvrières.
Sauvage, A., 1994, Villes inquiètes en quête d’Université, Universités et villes, Dubet, F., Fillâtre, D., Merrien, F-X., Sauvage, A., Vince, A., Paris : L’Harmattan.
Schaffer, S., 1999, Un monde apprivoisé, Les Cahiers de Science & Vie, 1000 ans de sciences, IX-XIXè siècle, les premiers grands laboratoires, n°51.
Schneider, R., Jardins et Pavillons dans la Chine des Ming, in Lieux de savoir. Vol. 1. Espaces et communautés, Paris, Albin Michel, pp. 392-412.
Suire, R., 2003, Stratégie de localisation des firmes du secteur TIC : du cyber-district au district isière, Géographie, Economie, Société, Cachan : Lavoisier, vol. 5, pp.379-397
Veltz, P., 2010, L’Economie de la connaissance et ses territoires, Paris : Hermann.

 

Raphaël Besson

Experto en socio-economía urbana y doctor en urbanismo, Raphaël Besson es director de la Agencia “Villes Innovations” (Madrid, Grenoble). Villes Innovations es una agencia especializada en los temas de la ciudad innovadora y creativa, con un enfoque pluridisciplinario (investigación, consultoría estratégica, conferencias y enseñanza, centro de recursos). Asociado al laboratorio Pacte (Universidad de Grenoble), sus investigaciones se centran en el desarrollo económico de los territorios, los sistemas de innovación abierta y la cuestión de las ciudades innovadoras y creativas. En su trabajo de tesis, ha elaborado la noción de Sistemas Urbanos Cognitivos, a través del estudio de grandes proyectos urbanos localizados en Buenos Aires, Barcelona y Grenoble. Por supuesto, en sus investigaciones, Raphaël Besson es atento a la durabilidad de los modelos de desarrollo local.

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Comienzan los latidos del Centro Histórico de Asunción

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Mural de Guache en el Hotel Armele, sobre Palma llegando a Colón / Foto: @marcosalonsophotography

Hace algunos meses que culminó uno de los proyectos más extensos, intensos y complejos que Ecosistema Urbano ha realizado hasta la fecha: el Plan Maestro del Centro Histórico de Asunción (Plan CHA), que fue adjudicado en concurso internacional  y desarrollado desde entonces con un equipo multidisciplinar a caballo entre Madrid y la conocida como Madre de Ciudades de Latinoamérica.

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Ecosistema Urbano finalista del 2016 Taipei International Design Award

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Nos alegra informaros de que Ecosistema Urbano está entre los finalistas del premio internacional conocido como 2016 Taipei International Design Award.  continue reading

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LA MOVIDA | Hacia una estructura itinerante de co-producción urbana

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Raphaël Besson (Villes Innovations) y el arquitecto Jesús Ágreda Ruano presentan “La Movida”, un proyecto desarrollado en el marco del Media Lab Prado (Madrid). El objetivo ? Democratizar la producción sea industrial, cultural, tecnológica o científica, gracias a una estructura itinerante de coproducción y de prototipaje rápido.

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Modelos de prefiguración de La Movida. Jesús Ágreda Ruano.

TECNOLOGÍAS, NUEVA ECONOMÍA E ITINERANCIA DE LOS SABERES

Tres fenómenos socio-económicos contemporáneos permiten afirmar que resulta sumamente urgente imaginar nuevos espacios híbridos e itinerantes, que permitan co-producir el procomún. Ambos primeros se refieren al fenómeno de aceleración de las innovaciones y al proceso de transformación de las economías, donde el conocimiento y la innovación abierta reemplazan los recursos naturales así como el trabajo físico, como herramientas de desarrollo económico (Von Hippel E., 1976, Foray, 2000 ; Howkins, 2001 ; Scott, 2006 ; Boutang, 2008).

El tercer fenómeno es vinculado a los dos primeros. Se refiere a la intensificación de las investigaciones sobre la itinerancia de los saberes (Meyer, Kaplan, Charum, 2001 ; Jacob, 2007). Estas investigaciones permiten a nuestras sociedades ser conscientes de los beneficios de la itinerancia, tanto en las dinámicas de aprendizaje como en los procesos de hibridación y de producción de conocimientos nuevos. Al contrario de la concentración masiva observada en los pasados siglos (museos, bibliotecas, campus universitarios, tecnópolis), el periodo contemporáneo se enmarca en una lógica más reticular y favorable a la apertura y a la difusión de conocimientos.

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Modelos de prefiguración de La Movida. Jesús Ágreda Ruano.

Pensar la coproducción de las ciudades y de los territorios

Estos fenómenos de mutación de las economías, de aceleración de las innovaciones y de difusión del conocimiento ejercen un impacto decisivo sobre la fábrica y el funcionamiento de las ciudades contemporáneas. Los ciudadanos confían en pasar a ser coautores de las respuestas urbanas a sus necesidades e aspiraciones. Desean formar parte de las reflexiones acerca de la sociedad del conocimiento y de la “ciudad tecnicizada”. No solo reclaman un derecho a la ciudad (Lefèvre, 1968), sino también un derecho a la infraestructura y a infraestructurar la ciudad (Corsín, 2014).

Frente a tales fenómenos contemporáneos, nos parece muy importante imaginar un proyecto como el de “La Movida”. Este proyecto permitirá acercar la sociedad civil local a las actividades de creación, de investigación y de producción industrial, urbana y tecnológica para pensar colectivamente el “procomún”.

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Modelos de prefiguración de La Movida. Jesús Ágreda Ruano.

EL CONCEPTO ESPACIAL Y LA METODOLOGÍA DE INTERVENCIÓN DE “LA MOVIDA”

Los grandes principios espaciales de “La Movida”

“La Movida” deberá proporcionar una respuesta rápida y efímera a aspiraciones, problemas y necesidades localizados, que estén situados en el centro de la ciudad, en sus afueras, en un centro comercial, un museo o en un espacio urbano en obra.

Para desarrollar y experimentar el concepto de “La Movida”, Madrid parece constituir un soporte privilegiado. Desde décadas, la capital española es cuna de corrientes como el movimiento cultural creativo de la Movida en los años 80 o el fenómeno más reciente de los Indignados.

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De la Movida madrileña a los movimientos de los « indignados » (Madrid, 2011, Flickr).

La ciudad cuenta con numerosos espacios abiertos de innovación y con la presencia de un centenar de espacios de co-working, así como lugares emblemáticos (Utopic_Us el Medialab Prado, Matadero o el Campo de la Cebada). Además, Madrid dispone de situaciones urbanas distintas e interesantes para localizar “La Movida”: espacios públicos centrales, suburbios, carreteras de circunvalación, descampados públicos, zonas comerciales y de ocio, espacios en obra (proyectos de rehabilitación urbana, urbanas fantasmas), parques urbanos, etc.

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Mapa de solares vacíos públicos de Madrid. Jesús Ágreda Ruano.

Más allá de las especificidades madrileñas, el diseño urbano y arquitectónico de “La Movida” será guiado por grandes principios :

• NÓMADA. “La Movida” será un espacio itinerante y nómada. En consecuencia, la estructura deberá ser fácil de llevar y construir (2 personas).

• MODULABLE. La estructura arquitectónica y espacial de “La Movida” será lo suficiente flexible y modulable como para adaptarse a la evolución de los proyectos.

• ECONÓMICO. Los costes de diseño, construcción, despliegue y repliegue de “La Movida” deberán ser escasos y optimizados.

• EFICIENCIA ENERGÉTICA. “La Movida” propondrá soluciones ejemplares en términos de eficiencia energética, medioambiental, estructural, constructiva y de producción (/ex. no necesitará electricidad durante la fase de construcción).

• PROYECTO EVENTO. El diseño urbano y arquitectónico de “La Movida” será artístico, espectacular y extraordinario, con el fin de provocar una situación urbana y social inédita e improbable. Es un “proyecto evento”.

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Las « Machines » de Nantes y el « Cloud Gate » en Chicago (« The Bean ») (Flickr, cc).

• DIMENSIÓN TECNOLÓGICA. La estructura arquitectónica externa de “La Movida” (fachada) deberá expresar las dimensiones digital y numérica del proyecto. Por ejemplo, una pantalla digital interactiva y contributiva podría componer la fachada externa de “La Movida”.

• ADAPTABLE A TOPOGRAFÍAS. La estructura arquitectónica deberá adaptarse a terrenos muy distintos y potencialmente muy irregulares.

• PROGRAMAS DIVERSIFICADOS. “La Movida” acogerá programas diversificados y complementarios. Un “espacio recurso” permitirá el acceso a diferentes contenidos (libros, revistas, vídeos) y al test de prototipos numéricos (dispositivos de realidad aumentada, obras interactivas visuales y sonoras, maquetas inmersivas). Otro espacio se dedicará a los seminarios, a los talleres de cocreatividad y de innovación abierta. Un último lugar se consagrará al prototipaje rápido. Se incluirán las herramientas de un taller tradicional y un conjunto de máquinas numéricas (fresadoras numéricas, impresoras 3D y máquinas de corte).

• REPRODUCIBLE. “La Movida” tiene que ser fácilmente repetible por personas ajenas. Talleres de autoconstrucción serán programados en “La Movida”.

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Imágenes de prefiguración de “La Movida”. Jesús Ágreda Ruano

Los nuevos criterios precitados serán discriminantes en el diseño de “La Movida”. Según estos requisitos, estudiamos distintas formas arquitectónicas nómadas (esfera, carpa, construcción de madera, caravana, etc.) para identificar la solución idónea. Enseguida nos ha parecido evidente que ninguna estructura respondía a nuestros criterios, y que era necesario imaginar una nueva arquitectura nómada.

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The space Buster (Flickr) ; Wikouse making at MAKlab (Flickr) ; Fab Lab House, Barcelona (Flickr) ; Le chapiteau des Colporteurs pour leur spectacle Le Bal des Intouchables (Flickr) ; Maximus Minimus food truck Seattle Washington (wikimedia) ; Yourte de l’Atelier Arts Sciences (Grenoble) ; Habitat 67, Montréal, assemble de containers (wikimedia, CC).

La metodología ¡ de la idea al prototipo en 3 semanas!

El objetivo de las experimentaciones de “La Movida” es facilitar la emergencia de ideas de renovación o desarrollo urbano, cuya pertinencia será experimentada al final de tres semanas de trabajo por el entorno del prototipaje y del test por los habitantes en los espacios públicos. La metodología escogida se enmarcará en la cocreación y la innovación abierta. Un equipo pluridisciplinario (formado por habitantes, artistas, diseñadores, desarrolladores, investigadores, urbanistas, ingenieros, etc.) animado por un “Fab Manager” y mediadores, deberá, en un tiempo bastante corto, formular una respuesta a la problemática de un barrio, de un espacio público de Madrid, de un proyecto de desarrollo cultural, etc., antes de confrontarla con la realidad de su aplicación. Esta operación se realizará mediante la inmersión de los participantes en un contexto urbano madrileño, que, por un tiempo, se transformará en el laboratorio en el cual nacerán, se construirán y se probarán las ideas. La ubicación de “La Movida” en un espacio dado permitirá a los participantes impregnarse del “genio de los lugares”, para que surjan invenciones, se reoriente, se recomponga o reordene la realidad urbana.

El objetivo de esta metodología es acompañar y guiar a los participantes a lo largo de la experimentación. Está asociado con objetivos precisos, destinados a ayudar los equipos en su progreso hacia la formalización de un dispositivo urbano. Esta metodología se desarrolla en ocho etapas:

• La constitución de un grupo de voluntarios heterogéneos.

• La inmersión urbana, territorial en la problemática de un barrio (cuestiones sociales, urbanas, económicas y medioambientales, de movilidad, de uso, etc.), de un espacio público con un proyecto de investigación, de desarrollo cultural, de desarrollo económico, o de un prototipo tecnológico. También contará con un tiempo de observación libre del barrio en forma de reportaje foto, vídeo, dibujos, etc.

• La inmersión tecnológica y numérica en “La Movida”: test de soluciones, de prototipos numéricos y expuestos de conceptos nuevos.

• Sesión de cocreatividad. Brainstorming, workshops, dibujos, juegos, barcamps, post-its, mapas mentales, etc.

• Guión. Escritura de un “pitch” (historia condensada) para ilustrar la experiencia que el equipo querrá hacer vivir entre los habitantes.

• Prototipage del guión. La idea es realizar, con los medios a disposición en “La Movida”, un prototipo operacional del proyecto elaborado en grupo, con la ayuda de dos diseñadores y mediadores.

• Prueba, evaluación y debate en tamaño real, de dispositivos numéricos instalados en el espacio público de ciertos barrios de Madrid.

• Los resultados. Restituciones públicas de los resultados de la experiencia.

El modelo económico de “La Movida”

El modelo económico de “La Movida” será híbrido y contará con distintas fuentes de financiación: subvenciones públicas, mecenazgo y fundaciones privadas, alquileres, consultorio, adhesiones, crowdfunding, etc.

EL CONCEPTO ARQUITECTÓNICO DE LA MOVIDA

El sistema arquitectónico y productivo de la Movida se funda en conceptos que, asociados, generan un nuevo ente. Algunos se depositan claramente en agentes que nos resultan muy familiares:
• EL CIRCO: nos interesa que sea un sistema nómada, asentado en espacio público no desarrollado, que aglutina a una serie de agentes muy heterogéneos y autónomos.

• EL DESCAMPADO: es el comodín del barrio, acoge una serie de usos extra que se solapan en el tiempo. Como plano, los distintos entes físicos que se sitúan sobre él, árboles, arbustos, charcos, restos de mobiliario, zonas asfaltadas… sirven de polos organizadores del espacio.

• RUTA DE LA SEDA: Este sistema comercial transcendió lo meramente económico y se convirtió en un potente intercambiador de cultura, productos manufacturados y arquitecturas.

• PLAYGROUND la PLAZA PÚBLICA: La actitud hacia uno mismo y hacia los demás, en cualquier ámbito, genera fuerzas que territorializan el espacio, se genera una geografía humana.

• CUEVA RUPESTRE-PINTURA: la actividad humana sobre las cavernas dejaron impreso un amplio muestrario de seres, rituales, actividades y creencias, que constituyen la base del conocimiento, punto de partida para la visualización de sus procesos ancestrales. Procesos transmitidos.

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Evolución del sistema constructivo de “La Movida”. Jesús Ágreda Ruano.

Constructivamente esta fábrica móvil es la suma de una estructura-encofrado y unas envolventes tecnológicas. El conjunto nómada se genera a partir de unidades estructurales formadas por tres arcos unidos mediante unos mecanismos, que nos permiten desplegar y fijar la posición relativa de los mismos. Una estructura secundaria compuesta por tensores rígidos y tejidos conformadores se traba a los distintos arcos formando la envolvente estructural de todo el espacio. A partir de este momento y definida la forma primaria una serie de aditivos-envolvente se suman para dotar de habitabilidad al espacio, mostrar la actividad interna y servir de herramienta tecnológica a los usuarios.

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Evolución del sistema constructivo de “La Movida”. Jesús Ágreda Ruano.

Envolvente procesador

Está formada por una serie de sucesivas capas que contienen información, datos en la superficie que dejan antiguos ciudadanos en anteriores solares de procesos y actividades vecinales y que nos transmiten como documentos de tecnología avanzada para nuestros procesos. Debe permitir también la existencia de pequeñas herramientas mecánicas para el corte, el envasado…para la manipulación de productos.

Envolvente bioclimática

El confort humano es el principal objetivo de los componentes de esta piel. Conocen el Medio y deben interpretarlo para que la temperatura en el interior siempre sea la adecuada y este en las condiciones de estanqueidad.

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Imágenes de referencias. Frei Otto (Flickr), Theo Jansen (wikimedia commons), Institute for Advanced Architecture of Catalonia (Heliocell).

LA REALIZACIÓN DE UN PRIMER PROTOTIPO !

Todos estos componentes y el concepto general han sido desarrollados en el Medialab Prado Madrid dentro del Taller “Madrid Laboratorio Urbano” pero el recorrido de este sistema es amplio y necesita de espacios que nos permitan completar el diseño de la construcción definitiva, que esponsoricen los materiales y de lugares donde plantear las primeras situaciones de transformación de la realidad productiva de las ciudades.

El proyecto de “La Movida” se basa en los principios de la innovación abierta, con lo cual no es un producto ; por lo contrario, su vocación es transformarse a lo largo de los encuentros. Así pues estamos dispuestos a recibir propuestas colaborativas que permitan enriquecer, desarrollar y testar el concepto de la Movida : ayuda a la construcción de una primera estructura operacional, propuesta, de campos de experimentación de “La Movida”, préstamos o donaciones de materias textiles dedicadas a la construcción ; propuestas de seminarios que permitan iniciar un debate en cuanto a la incidencia teórica de “La Movida”, etc.

 

Bibliografía

Boutang Y.M (2008), Le Capitalisme Cognitif : La Nouvelle Grande Transformation, Multitude/Idées, Editions Amsterdam.

Charum J., Kaplan D., Meyer J-B., (2001), Nomadisme des scientifiques et nouvelle géopolitique du savoir, Revue Internationale des Sciences Sociales (RISS), n°168, pp 341-354.

Corsín Jiménez, Alberto (2014). ‘The right to infrastructure: a prototype for open-source urbanism’. Environment and Planning D: Society and Space, 32 (2), 342-362

Foray D. (2000), L’économie de la connaissance, Paris : La Découverte.

Howkins J. (2001), The Creative Economy : How People Make Money from Ideas, Londres : Allen Lane.

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Lefèvre H., (1968), Le droit à la ville, Paris, Editions Anthropos.

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Von Hippel E. (1976), The dominant role of users in the scientific instrument innovation process. Research Policy, 5(3), 212-239.

 

Raphaël Besson

Experto en socio-economía urbana y doctor en urbanismo, Raphaël Besson es director de la Agencia “Villes Innovations” (Madrid, Grenoble). Villes Innovations es una agencia especializada en los temas de la ciudad innovadora y creativa, con un enfoque pluridisciplinario (investigación, consultoría estratégica, conferencias y enseñanza, centro de recursos). Asociado al laboratorio Pacte (Universidad de Grenoble), sus investigaciones se centran en el desarrollo económico de los territorios, los sistemas de innovación abierta y la cuestión de las ciudades innovadoras y creativas. En su trabajo de tesis, ha elaborado la noción de Sistemas Urbanos Cognitivos, a través del estudio de grandes proyectos urbanos localizados en Buenos Aires, Barcelona y Grenoble. Por supuesto, en sus investigaciones, Raphaël Besson es atento a la durabilidad de los modelos de desarrollo local.

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CUENCA RED | Escuela Febres Cordero – nuevo edificio híbrido en el centro histórico de Cuenca

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Vista aerea febres

Continuando con la narrativa del plan Cuenca RED y tras haber presentado la estrategia general del proyecto, el proceso de socialización desarrollado y como éste ha influido en las principales decisiones de diseño de las estrategias de acupuntura urbana y red de patios activos; hoy compartimos el último de los proyectos, siendo el de mayor impacto previsto por su escala, singularidad y enorme potencial: la Escuela Febres Cordero.

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CUENCA RED | espacios de prioridad alta (II) cuenca hub y centro activo

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160708 - FOTOMONTAJES EN CIRCULOS

Tras haber compartido las estrategias para 3 de los espacios de prioridad alta en el marco del proyecto Cuenca Red, hoy presentamos 2 más. Las propuestas, pretenden generar un impulso renovador en estos espacios, para recuperar un tejido urbano social activo que mejore y facilite la calidad de vida y las posibilidades de habitar el centro.

conoce más sobre los dos proyectos