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Hack for your Rights | Hackea por tus derechos

Category: cultura abierta+⚐ ES

La ética hacker como una partida simultánea y global en la búsqueda de cambios estructurales en cualquier área de nuestra sociedad.

Lo que sigue es la versión 1.0 de un inspirador texto, casi un manifiesto, escrito de forma colaborativa por Comunes, un colectivo dedicado a facilitar el trabajo de otros colectivos y activistas mediante el desarrollo de herramientas web y recursos libres, con el objetivo de fomentar los Bienes Comunes.

cambiando el mundo © cc-by-nd-nc diagonalperiodico.net

Tratamos en este texto de extrapolar ideas de las luchas y conquistas en el ámbito digital y aplicarlas en la búsqueda de cambios en otras áreas de nuestra sociedad.

Y es que una de las “partidas” de un potencial estratégico manifiesto que se han producido durante las últimas décadas, ha sido la que el Software Libre ha librado contra el software privativo de grandes empresas como Microsoft.

Aunque no es siempre obvio, y a veces se ve el esfuerzo de creación colectiva que supone el Software Libre, bajo una simplista perspectiva práctica o funcional (“esto funciona mejor que esto otro”, o “estoy más acostumbrado/a a esto que a esto otro”), lo que realmente estaba y está en juego son nuestras libertades, nuestra privacidad, nuestra independencia como personas y como sociedad, en definitiva, el bién común.

Y aunque el Software Libre está llegando poco a poco a nuestros ordenadores personales (ya sea a través de programas como Firefox, o sistemas operativos como Ubuntu) incluso a nuestros móviles (con Android), es algo que usamos de forma “indirecta” continuamente, ya que gracias a él funciona gran parte de lo que entendemos por Internet, incluyendo grandes empresas de servicios privativos como Google o Facebook.

Una de las mejores enseñanzas que podemos extraer del Software Libre es que se puede jugar y ganar en esta gran partida de la lucha global por nuestras libertades y por el bien común y que podemos cambiar el insostenible e injusto momento histórico actual.

Por mucho que una gran empresa pueda tener cientos o miles de programadores contratados, ¿qué empresa puede competir con algo como el Software Libre, creado en colaboración por cientos de miles de entusiastas por todo el mundo, y mejorado, traducido, adaptado y liberado como un bien común para el resto de la humanidad?

Y podemos extrapolar a otras áreas, como por ejemplo la Cultura Libre. Como dice Eben Moglen: “ahora que cualquier bien cultural (saber, arte, obra), toda información de utilidad, podría estar disponible para todo el mundo al mismo precio que puede estar disponible para una sola persona… ¿cómo puede ser ético excluir a cualquiera del libre acceso?” Si no nos cuesta compartir ¿por qué excluir a otras personas artificialmente?

El mejor ejemplo de Cultura Libre es actualmente la Wikipedia, esa enciclopedia online, creada, gestionada y mantenida de la misma forma que el Software Libre, por miles de personas como nosotras, y disponibilizada a todo el mundo en decenas de idiomas. Es un buen ejemplo de “bien común digital”.

¿Qué enciclopedia comercial puede competir con este esfuerzo colectivo, permanente y desinteresado de la Wikipedia? Ninguna. Encarta, la conocida enciclopedia de Microsoft, dejó de editarse en el año 2009. Es como si las antiguas fábricas de hielo intentaran competir con la llegada de los frigoríficos.

Y aun con todo, esto es sólo el comienzo.

 

Más allá del Software Libre. Una partida global.

Extrapolando, ¿por qué hemos de limitarnos al Software Libre o a las enciclopedias y la Cultura Libre?

Una de las cosas más interesantes, es que el Software Libre nos muestra una partida ganadora que puede ser jugada, ya no contra Microsoft, sino contra cualquier amenaza a nuestra libertad (como los transgénicos, o las semillas híbridas que no pueden volver a resembrarse, la privatización y mercantilización de la sanidad o la educación, etc).

También nos muestra que producir para nuestro bien común (ya sean bits o verduras), es una práctica más sana que producir con un simple objetivo mercantil (y que justifica cosas como la guerra, la enfermedad, la obsolescencia programada, la devastación medioambiental… con la única perspectiva del mercado).

Y para extrapolar, basta una regla de tres. Si está claro que el Software Libre nos hace más libres frente a prácticas abusivas, monopolistas y anti-libertad en nuestros ordenadores y en Internet, ¿qué otras prácticas similares pueden hacernos libres frente a otras problemáticas como el monopolio de semillas, las patentes de la vida, las injustas farmacéuticas (que por ejemplo prefieren investigar en medicamentos que sean necesarios tomar de por vida), la falta de transparencia de instituciones (y su control por corporaciones sin ética alguna), etc?

Lo que podemos aprender es que, tanto individual como colectivamente, podemos jugar y vencer en partidas similares, contra objetivos que ponen en juego el bien común y nuestras libertades (ya sea a nivel alimentario, medioambiental, sanitario, educacional…).

Tomar conciencia de que cualquier persona puede jugar esas partidas, y que podemos convertir la situación histórica actual en un gran tablero en el que participar en esas partidas de una forma simultánea y descentralizada. Cuantas más personas participemos en cada partida, cuantos más busquemos ese cambio estructural, mayor es la probabilidad de que uno/a de nosotros/as, dé con jugadas ganadoras (p.ej. Wikileaks), y por tanto, mayor es la probabilidad de éxito como sociedad. Si ganamos estas partidas, las ganamos todos.

Como decía Eric S. Raymond: “Dada una base suficiente de [colaboradores/as], casi cualquier problema puede ser caracterizado rápidamente, y su solución ser obvia al menos para alguien.”

 

Tú también puedes jugar, o lo que es lo mismo, tú también puedes “hackear”.

Podemos explicarlo con otras palabras. Un ‘hack’ (literalmente ‘hachazo’), puede ser una solución ingeniosa a un problema, o un truco, una genialidad, o esa idea que te sorprende cuando te la cuentan, o te hace reir por su ingeniosidad.

“Hacking”, es el acto de hacer “hacks”, y “hacker” es quien hace “hacks” (nada que ver con el hacker entendido como “pirata informático”). Por otro lado, el “hacktivismo”, el uso de hacks con fines políticos, se puede ver como una búsqueda de libertad para nuestra sociedad.

El Software Libre es un gran “hack” y nos muestra cómo algo, como nuestro sistema económico, puede ser cambiado, “hackeado”, para el beneficio de la humanidad, del bien común. Nos muestra una fisura y cómo, aún con las mismas reglas del juego de este sistema injusto, se puede vencer al sistema.

Debemos ser conscientes de que todo el mundo puede ser “hacker”, y puede atreverse a “hackear” en otras áreas diferentes del Software, en otros entornos o facetas de la vida que coarten nuestra libertad, más allá de los ordenadores o Internet. Un buen ejemplo en el área del periodismo y la transparencia es Wikileaks. Es una gran jugada que se puede jugar en otras áreas (por ejemplo aireando prácticas injustas de corporaciones o administraciones locales) en pro de la transparencia y de nuestra libertad.

Esta sociedad actual necesita hordas de leñador@s que busquen y asesten hachazos en las grietas de las corporaciones e instituciones anti-libertad que atentan contra el bien común.

 

Estar en contra no es suficiente, hacer cualquier cosa tampoco.

Son necesarias otras estrategias más ambiciosas, enfocadas a encontrar colectivamente estas jugadas ganadoras que acaben con las situaciones injustas actuales. A veces es cuestión de aprender de las partidas jugadas por otras personas y colectivos, en otras partes, y adaptarlas a nuestro entorno o mejorarlas.

Queremos escribir estas líneas para animar a jugar, a hackear, a ser “leñadores” sociales. Nuestro objetivo debería ser sanear o cortar los manzanos podridos que están afectando a nuestro bosque comunal y a nuestro futuro.

Te retamos a jugar en esta partida simultánea por un mundo mejor. Cualquiera que sea tu campo (agricultura, biología, música, lo que sea), seguro que puedes tratar de encontrar hacks contra lo que nos perjudica. Si tu jugada es ganadora, ganaremos todos/as, y si otras partidas resultan ganadoras también ganaremos todos/as.

Este texto es un intento de fomentar partidas simultáneas frente a prácticas contra el bién común, pero no deja de ser sólo una jugada. A ti se te pueden ocurrir otras jugadas más efectivas en la misma línea. Piensa en ello.

Happy hacking!

Texto original: Hack for your rights – Comunes
Ilustración:  © cc-by-nd-nc diagonalperiodico.net
Foto de portada: © cc-by-nc Nico Aguilera

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Ciudades de Código Abierto. Hacia nuevos modelos de gobernanza local

Category: cultura abierta+espacios sensibles | sentient city+LCV+⚐ ES


Imagen de Joshua Gajownik modificada por Francesco Cingolani.

Control y Descentralización

Las redes sociales potencian un nuevo tipo de control: un control descentralizado operado por una pluralidad de individuos independientes que colaboran utilizando capacidades repartidas de comunicación horizontal. Las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) representan una oportunidad para mejorar nuestra capacidad de gestión del territorio. Éstas se pueden usar para fines completamente distintos y contrapuestos. Por un lado, se puede aprovechar su enorme capacidad de proceso de datos para centralizar toda la información e intentar “solucionar” la complejidad urbana; pero también se pueden usar para abrir y descentralizar la toma de decisiones.

Sería interesante investigar cómo las TICs permiten definir una estructura de gestión urbana donde polos de control discontinuo vivan entre un entorno de auto-determinación y libertad. Una idea muy cercana a la definición del concepto de “tensegrity” que hace Buckminster Fuller: “islas en compresión dentro un océano en tensión”.

Gracias a las nuevas tecnologías y a algunas “mutaciones” culturales, sistemas y mundos, antes totalmente cerrados y muchas veces poco transparentes, se abren a la participación de agentes (y personas) externas a sus estructuras organizativas. Los ciudadanos se vuelven más disponibles a participar y a colaborar porque son mejor informados y finalmente son considerados interlocutores útiles para la gestión urbana. Arquitectos y urbanistas pueden razonablemente empezar a trabajar en constante comunicación con los ciudadanos, “compartiendo” con ellos su “poder” de decisión.

Para explicar este fenómeno se puede hacer referencia al concepto de “larga cola” de Chris Anderson. Internet y el entorno digital han cambiado las leyes de distribución (del poder) y las reglas del mercado. El actual sistema económico y político se basa en una estructura piramidal donde el poder (o el potencial económico o creativo) de muchos se considera inferior al de los pocos que están en la parte más alta de la pirámide. Existe un nuevo sistema basado en la suma o acumulación de todas las pequeñas potencialidades (o poderes) de la masa, que gracias a los sistemas de comunicación en red ofrecidos por Internet pueden igualar o superar el poder (o potencial) de los que hoy se encuentran en una posición privilegiada. Son el antiguo mercado de masas y el nuevo nicho de mercados, representados por la cabeza y la cola de la conocida gráfica de distribución estadística.


Representación gráfica de la ‘larga cola’ (en amarillo) | fuente: Hay Kranen

La presencia de una entidad centralizada no es necesaria cuando los dispositivos de control y de retorno de la información (feedback), permiten a los actores visualizar o tomar conciencia de las consecuencias de sus acciones. El fenómeno de auto-organización inconsciente se vuelve control consciente e intencionado cuando se permite a los individuos entender los efectos de sus acciones. Aquí entra el concepto de tensegrity, cuando se refiere a un modelo de gestión donde las decisiones descentralizadas se juntan a las centralizadas evitando una dinámica de control totalmente cerrada y omnipresente.

Invirtiendo la supremacía de la centralización sobre las decisiones individuales, se consigue que los ciudadanos tomen consciencia de sus acciones y así coordinarlas de manera intencionada. Este proceso puede conseguir devolver la necesaria legitimidad y credibilidad a las intervenciones en las áreas urbanas degradadas.

Accountability y Open Data

“La participación demanda de un sistema de información, de un observatorio y de unos indicadores que reflejen periódicamente la situación de aquellas variables que estimemos como claves para establecer nuestra evolución y que sean accesibles y comprensibles por los ciudadanos.” (Agustín Hernández Aja, 2002)

Así, en 2002, Hernández Aja, catedrático de Urbanismo de la Universidad Politécnica de Madrid, describe los supuestos indispensables para la participación ciudadana. Una década más tarde empiezan a popularizarse modelos de comunicación y dinámicas de gestión que nos acercan mucho a estos supuestos. Entre ellos me gustaría destacar el accountability y el movimiento Open Data.

Accountability es un término anglosajón que podríamos traducir por “responsabilidad” u “obligación de rendir cuentas”. Aproximándonos al concepto de accountability podemos crear un ecosistema de comunicación y transparencia que permita al ciudadano exigir responsabilidades a la administración. Lo cual nos ayuda a cumplir el objetivo de descentralizar el control necesario para una verdadera democracia.

Open Parlamento (www.openparlamento.it) es un ejemplo estupendo de como trabajar para mejorar y conseguir accountability. Se trata de una herramienta Web que permite monitorizar de forma distribuida el trabajo de los diputados del parlamento italiano. La pagina Web ofrece mucha información sobre los proyectos de ley y en general sobre toda la actividad del Parlamento Italiano. Lo más interesante es su sistema de seguimiento distribuido que permite controlar la actividad política de cada diputado. Cada ciudadano puede “adoptar” un diputado, publicar todas sus declaraciones y confrontarlas con su actividad parlamentaria.

Imaginemos este mismo sistema aplicado a escala local, donde los ciudadanos tienen una mayor capacidad de organización y de ejercer presión. El control al que se someterían todos los administradores locales serían tan intenso que estos se verían casi obligados a poner en marcha un proceso de transformación de la estructura administrativa hacia un modelo más abierto y participativo.

El movimiento Open Data supone uno de los mayores empujes para conseguir transparencia sobre la gestión pública. Open Data consiste en poner a disposición de la sociedad datos de la Administración Pública, como son datos de proyectos financiados con dinero público o gestionados por instituciones públicas.

El objetivo es sacar provecho de esos datos que las organizaciones públicas no quieren o no tienen capacidad de analizar. Liberar esos datos permite a cualquier persona u organización construir nuevas fórmulas de consultación y visualización, simplificar, diversificar e incluso enriquecer las informaciones iniciales.

En España, entre los ejemplos de esta nueva tendencia destaca el proyecto de Open Data Euskadi, parte integrante de la iniciativa de Open Government del Gobierno Vasco: un portal de exposición de los datos públicos en formato reutilizable, bajo licencias abiertas. A escala urbana, destacan los proyectos activados por dos ciudades españolas como Zaragoza y Córdoba, que empiezan a dar sus primeros pasos en el mundo del Open Data.

Estoy convencido de que la presión ciudadana obligará en muy poco tiempo a todas las grandes ciudades a sumarse a este proceso de apertura y transparencia.

Open Source y Conciencia de Red


Imagen de Jorge del Corral modificada por Francesco Cingolani.

Como decíamos, invirtiendo la supremacía de la centralización sobre las acciones individuales, los ciudadanos toman consciencia de su “poder” y empiezan a organizarse en red.

Disponemos de la tecnología, el conocimiento y las dinámicas necesarias para poner en marcha procesos de gestión urbana más abiertos. Los ciudadanos ya han empezado a moverse; las administraciones podrían aprovechar estos procesos autónomos e independientes para la gestión de situaciones muy complejas, sin embargo sigue faltando una clara voluntad política.

Probablemente los administradores han conseguido retrasar el paso hacia un nuevo modelo de gestión participada gracias al apoyo indirecto e incluso directo del denominado “cuarto poder”: la prensa. El sistema de información actual todavía ofrece a los administradores y a los “poderosos” amplia oportunidad para manipular y controlar ciertos procesos.

La emergencia de un modelo de información mucho más distribuido, empieza a ofrecer a cualquier ciudadano la posibilidad de producir información local relevante. Nace un ecosistema de comunicación basado en el social media.

Este nuevo ecosistema de información puede reducir la influencia de los medios de comunicación de masa y por ende obligar los administradores locales a rendir cuentas de sus decisiones. Los administradores se verán obligados a relacionarse con este nuevo tipo de comunicación, más horizontal y distribuida: una oportunidad para generar una especie de “control social” que mejore la transparencia y obligue a los administradores locales a tener en cuenta la opinión pública.

Un ejemplo muy claro de todo lo que estamos presentando aquí son las últimas movilizaciones ciudadanas que están teniendo lugar en España. Tras la manifestación del 15M, un evento autorizado y organizado durante semanas, que congregó a decenas de miles de personas, nacen unas acampadas en numerosas plazas en toda España. Estas acampadas se organizaron en cuestión de horas, usando únicamente Twitter y Facebook. Ejercer un control sobre todos estos flujos de información y catalizadores de acciones como las acampadas es imposible. Se ha dado un paso hacia un modelo en el que gobernantes y administradores van a tener que entender, que no pueden seguir ignorando a los ciudadanos y defendiendo los intereses de otros.

Nos encontramos delante a un innovador proceso de construcción de un nuevo ámbito de lo público y de lo común; el desarrollo de un nuevo modelo de espacio público que hemos denominado espacio sensible. Los medios tradicionales no consiguen comunicar lo que cotidianamente los ciudadanos estamos debatiendo u organizando, sin embargo gracias a los Social Network, cualquier persona puede informarse e interactuar a tiempo real con aquellas personas que están protagonizando nuevos debates o movimientos, como es el caso de las acampadas en las plazas públicas.

Es interesante comprobar como lo presencial es absolutamente imprescindible y lo digital está ofreciendo un entorno de comunicación y organización aumentado, que permite ir más allá de las posibilidades de organización de cualquier acción que se quede exclusivamente en lo presencial: todo se vuelve descentralizado y al mismo tiempo conectado y sincronizado.

Estos procesos parecen ser casi inevitables y una vez instaurados como procesos naturales de gestión local, entonces estaremos hablando de un entorno más que favorable para una Ciudad de Código Abierto, es decir una ciudad abierta a la participación de todos.

Texto de Domenico Di Siena para Ecosistema Urbano previamente publicado en el blog La Ciudad Viva.

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A+OS: Software libre y software privativo: ¿Quién conquista a quién?

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Arquitectura_opensource
Como comentamos en un artículo anterior, se podría decir que existe un término medio entre usar software libre y software privativo, un punto de transición y convivencia al que se agarran los estudios de arquitectura que están intentando dar el salto. Una cosa es el software, y otra la plataforma sobre la que funciona, y pueden llegar a considerarse de forma independiente… o no. Veamos algunos argumentos.

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Ciudades de codigo abierto – En directo

Category: urbanismo+⚐ ES

Os recordamos que hoy 3 de diciembre, estamos retransmitiendo en directo el acto “ciudades de codigo abierto” que está teniendo lugar en la casa encendida de Madrid, bajo el comisariado de Ecosistema Urbano.

Para seguir en directo el debate os podéis conectar a www.ecosistemaurbano.tv.

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Ciudades de Codigo Abierto – sesión de trabajo abierta al público

Category: ecosistema urbano+eventos+urbanismo+⚐ ES

Os invitamos a asistir a las sesiones de debate CIUDADES DE CÓDIGO ABIERTO [de periferias a ecobarrios] que organizamos en torno a la periferia y su futuro en La Casa Encendida de Madrid los próximos días 2 y 3 de diciembre de 2008 en horario 19.00 – 21.30.
Estas jornadas quieren ser una sesión de trabajo abierta, una ocasión de debate directo entre expertos y el público.

Con este post queremos hacer un enésimo llamamiento a todos los interesados para que acudan a este evento con ideas y espíritu participativo.