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PDX Carpet y la gentrificación en Portland

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Hasta hace relativamente poco tiempo la gente en Portland, Oregón, se sentía como en casa nada más aterrizar en el aeropuerto. La culpa de esto la tenía la moqueta de aeropuerto más famosa de Estados Unidos. La PDX Carpet (PDX es el código del aeropuerto de Portland) era una moqueta de estilo ochentero con un diseño muy valorado por los hipsters que pueblan esta ciudad de la costa oeste americana. Muchos jóvenes, embelesados por su estilo vintage y su llamativo color verde, generaron un auténtico fenómeno en las redes sociales cuando, en el año 2013, las autoridades anunciaron la sustitución del diseño original por una nueva versión actualizada. En enero de 2015, la antigua moqueta fue sustituida por una nueva versión. Desde ese momento, y como consecuencia del fenómeno provocado en las redes sociales, se comercializaron numerosos productos con el diseño de la antigua moqueta, desde alfombrillas a camisetas estampadas.

Incondicional de la moqueta del aeropuerto de Portland con camiseta a juego. Fuente: The Guardian, Zachary Tyler George.

Incondicional de la moqueta del aeropuerto de Portland con camiseta a juego. Fuente: The Guardian, Zachary Tyler George.

Este fenómeno, que no tendría más interés que la simple curiosidad que lleva a plantearse las razones por las que una simple moqueta conduce a generar un movimiento de tales dimensiones, trasciende la mera curiosidad intelectual desde el momento en el que

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¿Qué está pasando en el puerto de Valencia? Conoce el Civic Factory Fest

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Interior de la base del equipo de vela Alinghi - Foto: CivicWise

Interior de la nave que sirvió de base para el equipo de vela Alinghi, y que ahora se abre a la ciudad – Foto: Civic Factory Fest

Sobre los muelles del puerto de Valencia, en algunas de las naves que en su día ocuparon los barcos y equipos de la Copa América, está sucediendo algo tan interesante como difícil de explicar en pocas palabras.

¿Cómo imaginamos la Valencia de mañana? ¿ Y si fuéramos capaces de combinar la inteligencia, experiencia y habilidades de todos los actores de la ciudad para dar respuesta a los retos a los que se enfrenta nuestra ciudad? ¿Y si además fuéramos capaces de hacerlo conectando con colectivos, proyectos y expertos de la comunidad internacional?

Así, a través de preguntas, lo plantean sus organizadores: como la ocasión para reimaginar Valencia desde otros valores y otros modos de hacer ciudad, estableciendo una “fábrica” cultural local desde la que lanzar propuestas.

Y es una fiesta, porque la acción ocurre en el marco de un evento que, durante este mes, servirá para celebrar el empoderamiento ciudadano, la colaboración y la innovación urbana. El formato pop-up de “festival” permite experimentar ese tipo de espacios y dinámicas de forma temporal, tomando el pulso a una iniciativa que seguramente vuelva de nuevo con más fuerza, quizás para quedarse.

Y es una fábrica, porque la idea es reimaginar Valencia, pero reimaginarla haciendo, desde la intervención y la transformación directa y tangible de uno de sus espacios más grandes e infrautilizados: la Marina Real de Juan Carlos I. Una transformación espacial que convierte el lugar en un espacio de creación ciudadana y da soporte a la realización de las demás actividades.

Y es una iniciativa cívica, porque promueve el encuentro y la colaboración entre los diversos actores que contribuyen a hacer ciudad, buscando que estudiantes y profesionales, vecinos y visitantes internacionales, empleados públicos y empresarios puedan aportar algo a la ciudad, cada uno desde sus recursos, conocimientos, habilidades y experiencia.

Esquema general de espacios, actividades y temáticas - Fuente: CivicWise

Esquema general de espacios, actividades y temáticas – Fuente: Civic Factory Fest

El proyecto muestra lo amplio de su mirada desde el propio planteamiento. Por un lado propone la creación de diferentes tipos de espacios según las actividades: un taller para la producción, una escuela para el co-aprendizaje, una galería para la divulgación y un ágora para la reflexión. Y por otro, ocupando, desarrollando y activando esos espacios a través de la intervención de los propios participantes y la celebración de talleres, charlas y encuentros, apunta a la generación de reflexiones y propuestas en torno a seis temas clave de la ciudad: el desarrollo social, la formas emergentes de ciudadanía, la economía cívica, la cultura y la creatividad, la transición ecológica y la cultura de lo compartido.

A fecha de hoy las actividades, organizadas en cuatro fases, están ya a la mitad de su recorrido. El “lab” inicial, con actividades como el taller #PopUpFactory coordinado por Zuloark, Adrián Torres y Civic Factory, permitió intervenir en el espacio y prepararlo para las siguientes actividades. A continuación se desarrolló el “camp“, donde la comunidad empezó a instalarse en el espacio y reflexionar sobre sus posibles futuros a través del taller #caminaMarina, coordinado por Asociación Arquitectúria y CivicWise con la colaboración de EFGarquitectura y Carpevía . De ahí se abrirá más hacia el exterior con un foro de reflexión sobre la ciudad y se finalizará con una exposición que permita contar el propio proceso y sus resultados.

Calendario general del Civic Factory Fest: lab → camp → foro → expo. Imagen: Civic Wise

Calendario general del Civic Factory Fest: lab → camp → foro → expo. Fuente: Civic Factory Fest

Las imágenes del proceso hablan de la gran transformación cualitativa que está viviendo el lugar, a través de intervenciones ligeras de medios pero cargadas de intenciones y compromiso por el desarrollo urbano y humano.

Instalación realizada durante un taller con Zuloark, que prepara el ágora para realizar encuentros y charlas - Foto: CivicWise

Instalación realizada durante el taller #PopUpFactory, que preparó la nave para encuentros y charlas – Foto: Civic Factory Fest

Vista de uno de los nuevos espacios creados durante el taller - Fuente: CivicWise

Vista de uno de los nuevos espacios creados durante el taller – Fuente: Civic Factory Fest

Durante una de las actividades -Fuente: Civic Factory Fest

Durante una de las actividades – Fuente: Civic Factory Fest

Intervención en el espacio exterior que rodea la nave - Fuente: Civic Factory Fest

Intervención en el espacio exterior que rodea la nave, taller #CaminaMarina – Fuente: Civic Factory Fest

 

Y pese a todo lo hecho, aún queda mucho por delante. Si estáis por Valencia durante este mes o tenéis la posibilidad de acercaros, no perdáis la oportunidad de sumergiros en el proceso, aunque sea durante un par de horas. Podéis participar en cualquiera de las actividades o simplemente acercaros a trabajar un rato, como si de un espacio de coworking se tratara, y respirar el ambiente. Durante la próxima semana las actividades alcanzarán un nuevo pico de intensidad con la celebración del foro —talleres, charlas y debates— sobre activación productiva, espacio público, urbanismo y participación.

Programa del foro - Fuente: Civic Factory Fest

Programa del foro – Fuente: Civic Factory Fest

Detrás —y delante, debajo o alrededor— de este proyecto está CivicWise, una comunidad internacional de personas interesadas por el urbanismo colaborativo, el empoderamiento ciudadano y la innovación cívica, todos ellos aspectos estrechamente relacionados con el concepto de “diseño cívico“. CivicWise viene a ser como un enorme paraguas o una red en la que van condensando proyectos, y uno de ellos es el Civic Factory Fest, realizado con la colaboración de colectivos locales como Carpe Via, patrocinadores como la cerveza valenciana Turia e instituciones como La Marina de València o el Ayuntamiento de Valencia.

www.civicfactory.com

Puedes seguir las actividades de Civic Factory Fest en Facebook, Instagram y Twitter.

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public space for the extreme: evaporation

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Fog Assembly, Olafur Eliasson, Versailles 2016. Image courtesy of Olafur Eliasson, Anders Sune Berg

Fog Assembly, Olafur Eliasson, Versailles 2016. Image courtesy of Olafur Eliasson, Anders Sune Berg

Evap·o·rate, to pass off in vapor or in minute particles.

All evaporative cooling rely on the energy required for the evaporation of water to absorb heat from the air and lower the temperature. This is due to the very high enthalpy of vaporization of water, the phase transition between the liquid and the gaseous state requires in fact a large amount of energy (which is more properly called enthalpy) that is taken from the air in the form of sensible heat (which is the temperature, something we feel with our skin and determines our comfort) and it is converted into latent heat (which is an energy “hidden” in the vapor component of the air). The result of this adiabatic process is a drop in the temperature of air and an increase in its humidity, therefore it’s clear that this cooling system is particularly effective in dry and hot climate zones where the higher humidity and the lower temperature can be both seen as advantages. Clearly the evaporating process is a key also for some convective cooling processes (that we treated here) but they rely also on the reduced buoyancy of cooler and more humid air to obtain the final effect while evaporative cooling techniques only rely on the evaporation of water.

Blur Building, by Diller+Scofidio, Swiss EXPO 2002. Image taken from https://vimeo.com/122910558

Blur Building, by Diller+Scofidio, Swiss EXPO 2002. Image courtesy of david huang

Although primitive evaporative techniques were used in ancient times (in combination with convective and ventilation devices like windcatchers and qanats in iran) and porous water jars are still used in many hot areas in combination with Mashrabiya other ventilation apertures to naturally cool down the interior of buildings the use of evaporation to cool down outdoor spaces is very recent. Evaporative cooling depends largely on how effective we are able to evaporate water, and a basic physical variable plays a big role in this case: surface-area-to-volume ratio, the more surface area we are able to expose the more energy we are able to exchange.  There are basically  two ways to proceed nowadays to maximize the surface area, evaporative pads and misting. Evaporative pads are generally used in evaporative cooling machines oriented to indoor cooling, these pads are cheap and effective but they are relatively fragile, require continuous maintenance and are most effective in controlled environments where the airflow can be adjusted and controlled, the “wetpads” are made of porous materials that have to be maintained wet while air passes through. The peculiar structure of these materials offers the largest possible surface area to the passing air which is then humidified and pushed into the building or the room. This technique can’t be used for outdoor cooling clearly because of the required control to the ariflow that is necessary.

Misting is instead widely used nowadays to lower temperatures both in buildings and open spaces. The use of water mist to generate passive cooling in closed buildings is strictly related to passive (or mechanical) evaporation towers and therefore to what we have been explaining in the convective technique post in open spaces the use of water jets and mist is instead very efficient (of course depending on specific climate conditions) and cost effective.

Although it is not strictly designed to be a bioclimatic public space, the Miroir d’eau designed by Michel Corajoud in 2006 in Bordeaux is one of the most successful examples of water evaporation usage in public space design. In this case a large square, just in front of the famouse Place de la Bourse, is designed to be a large water mirror where hundreds of water nozzles spray water from the floor either in the form of a fountain or of a mist cloud. In the first case, where tall gushes are produced, water evaporation is limited and the playful atmosphere dominates the large plaza, but when short mist clouds are produced the evaporation rate of the water is greatly increased and a cooling effect is produced, although in Bordeaux climate conditions are quite mild, and hot days are limited to few occasions during summer the square is very popular.

Miroir d’eau, Michel Corajoud, 2006, Bordeaux, France. Image courtesy of Tony Hisgett CC-BY-NC

Miroir d’eau, Michel Corajoud, 2006, Bordeaux, France. Image courtesy of Tony Hisgett CC BY 2.0

Vaporizing water coming from the floor is a quite common and effective mean to condition large open spaces, the effect that everybody has noticed of a slight refreshment when passing by a fountain in a square or, even more, while staying close to a waterfall is due to the very same thermodynamic principle, the small drops of water that the are created when water breaks while falling to the ground or splashing into more water dramatically increase the surface-area-to-volume ratio favoring a faster evaporation, the nebulized microscopic drops evaporate instantly causing a sudden temperature drop that can be magnified by the wind or other design inventions. In the Sevilla 1992 EXPO this effect was widely used, large fountains and water basins were placed all around the EXPO along all the main paths and squares to increment climatic comfort, in some areas even vertical walls of water were designed to expose the visitors to an even more effective cooling device, but the most common strategy was the use of conventional fountains and mist nozzles integrated in the many green shading roofs.

Calle Torricelli, EXPO 1992, Sevilla. Image Courtesy of Mapio

Calle Torricelli, EXPO 1992, Sevilla. Image Courtesy of Mapio

The design of these spaces has to be developed with special care, the effectiveness of the strategies used in Seville for example varied much depending on the surrounding conditions, evaporative cooling could be very effective if combined with the right design of protective and shading elements, with a correct sun and wind exposure and material use but could be also nullified simply by not considering the wind variation. Even if water vaporization is widely used in many terraces, bars, public venues, etc. because of its low cost, obtaining an effective bioclimatic effect is harder to achieve. Ecosistema Urbano employs evaporative cooling in one of their seminal project, in the Vallecas ecoboulevard, the Ludic and the Media Tree are not equipped with evaporative towers but with water spraying nozzles that are oriented towards the circular public space beneath them.

Media Tree, Ecobulevar, Ecosistema Urbano, Vallecas 2004. Image courtesy of Ecosistema Urbano

Media Tree, Ecobulevar, Ecosistema Urbano, Vallecas 2004. Image courtesy of Ecosistema Urbano

The main innovation in the use of evaporation in this case is due to the form of the designed public space, because, as we already said, there is not much to innovate about the nozzles technology itself. Actually the most important issue is the control of the water flow and pressure as it has to be correctly regulated depending on the actual dry-bulb and wet-bulb temperature, relative humidity etc. in the case that those variables are considered, evaporation should be instantaneous without any dripping nor condensation. In the case of the Media Tree temperature and humidity sensors regulate the flow and the pressure of the water flowing to the spraying nozzles constantly adapting it to the weather conditions. In this case the design is particularly effective not only because of the cooling technology but mostly because of the shadow provided by the “trees” themselves and the protective design of the ground section that allow the cooled air to linger in the “inhabited” space and not being immediately dispersed.

Blur Building, Diller+Scofidio, 2002 EXPO, Switzerland. Image courtesy of theredilist.

Blur Building, Diller+Scofidio, 2002 EXPO, Switzerland. Image courtesy of theredilist.

But misting has a close bound with atmosphere and space, being one of the few atmospheric phenomena that we can directly observe fog and mist have been used also to define spaces, these new approaches, even though not directly related with bioclimatic architecture, open the door for future developments. In one of their most famous, and paradoxically iconic, works Diller+Scofidio designed a “formless, massless, colorless, weightless, odorless, scaleless, featureless, meaningless” that was basically made of mist and nothing else. Their explication for the work was open-ended, blur-building was not only the name they gave to it but also a factual assertion: the definition of it was also blurry. This event contributed to redefine, or to destroy, the meaning of building and the separation between what is a building and what is environment, up to even questioning what is architecture, for the first time the space was not defined by walls or windows or any stable solid material but was only an undefined mutating cloud made of vaporized water.
But this wasn’t in fact the first building that used mist water to blur its edges (although that they are all curiously related to universal expositions, more about expos here), the Pepsi pavilion in Osaka was the result of the fructuous cooperation between engineers and artists within the Experiments in Art and Technology  group and it was constantly covered with a thick layer of fog that partially hid it. In this case the building was still present and firm, a concrete entity with an interior and exterior form and a “conventional” space inside but the fog sculpture, designed by the japanese artist Fujiko Nakaya who spent her life working with fog, contributed to the creation of a memorable innovative pavilion.

Pepsi Pavillion, A.E.T. Osaka EXPO 1970, Osaka.

Pepsi Pavillion, A.E.T. Osaka EXPO 1970, Osaka. Image courtesy of A.E.T.

At the Seville EXPO in 1992 the so called “bioclimatic sphere” was also one of the main attractions of the whole exhibition and surely one of the most iconic ones. A tubular sphere was placed in the middle of one of the most important boulevards of the exhibition rounded by fountains and water basins as a part of the bioclimatic design of the open space of the exhibition. Although being highly symbolic and recognizable this sphere as reported in the follow-up publications about the Expo was not really contributing to any bioclimatic effect on the square or the boulevard, this depended basically on the fact that the device was placed in an open space and the diffusion of mist was not controlled in any way (a very interesting publication about the follow up of the climate conditioning in the EXPO 92 has been published by the same engineers that contributed to the design of the project and a short extract can be found here).

Esféra Bioclimática, EXPO Sevilla 1992.

Esféra Bioclimática, EXPO Sevilla 1992.

In 2016 also the famous artist Olafur Eliasson started working with fog and misting, naturally he is not concerned with the bioclimatic function of fog but more about the terms of landscape and vision and interaction between the user and the fog itself. Placed in the Versailles garden, “fog assembly”, is a ring emitting a swirling mist that involves the objects around and changes appearance depending on the site conditions. The user is invited to interact with the installation, crossing it and begin part of the fog it is producing, in this sense, this artwork can be easily assimilated to a public space generating a connection with the theme of this research.

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Public Space for the Extreme: Convection

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Digestible Gulf Stream, Philippe Rahm, Venice Biennale 2008. Image courtesy of Philippe Rahm.

Digestible Gulf Stream, Philippe Rahm, Venice Biennale 2008. Image courtesy of Philippe Rahm.

Con·vec·tion. Convection results from the tendency of most fluids to expand when heated.

The use of convective air flows with the purpose of cooling traditional houses was not alien to traditional Persian and middle eastern architecture. Joining the “simple” badgir ventilation system with more refined and complex cooling technologies was one of the most advanced points reached by Persian/Iranian building knowledge. Passive cooling systems in the Yazd desert were so advanced that iced formed (and accumulated) during the cold winters could be conserved frozen until the height of the long, hot, desertic summer.
In addition to sensible cooling, the cooling caused by a change of air temperature but not its humidity, badgir combined with a savvy use of water can provide also evaporative cooling which is generally more effective than sensible cooling alone.

Water deposit cooled with badgirs in the Yazd desert, in Iran

Water deposit cooled with badgirs in the Yazd desert, in Iran. Image courtesy of Flickr user dynamosquito, CC BY-SA

In order to do so, windcatchers have to work together with a water source that supplies water which is then evaporated cooling down the flowing air, this can be achieved in many ways. The first one is taking advantage of the of the basement damp walls of the windcacher itself, if there is enough humidity in the underground the basement walls will be constantly wet and when the wind tower is working as an air intake the evaporation of the thin superficial layer of water will cool down the downward incoming stream of air. The second solution is to put a water source, if available, right under the shaft of the tower, a fountain or a small pool is used in this case, sensibly and evaporatively cooling down the entering wind. A great example, found in Yazd, combines and refines even more these two methods placing the tower further than usual from the house (50 m) and then using an underground tunnel to connect the tower with the house. The tunnel, being underground benefits both from the earth thermal inertia and from the humidity of the soil and at the end of the tunnel a fountain is placed to cool down even more the air. The third, and more advanced, passive cooling system based on windcatchers benefits from an underground water stream to cool down the water.

Climatic Tree in the Vallecas Ecoboulevard, Madrid 2004. Image courtesy of Ecosistema Urbano.

Climatic Tree in the Vallecas Ecoboulevard, Madrid 2004. Image courtesy of Ecosistema Urbano.

The use of convection with the purpose of cooling public space is mostly centered on evaporative towers, in a normal evaporative (cooling) tower hot water is distributed in the upper part of the tower, the sprayed hot water release heat in the atmosphere condensing and flowing down to the bottom of the tower where it is collected and recirculated if it’s the case. In evaporative towers designed to cool the surrounding space the process is inverted, cool water is sprayed with nozzles at the top of the tower and rapidly evaporating absorbs energy from the air coming in from the top of the tower, the cooler and more humid air being denser descends to the bottom and causing the area above it to cool down. The design of an evaporative tower able to work properly is challenging, a single design flaw or dysfunction can cause the sprayed water to condensate an drip.

During the 1992 Seville Expo the white towers of the Avenida de Europa were originally designed just to be architectural objects landscaping one of the main avenues of the exhibition but considering a wider plan to improve public space comfort in the whole exhibition area, technically developed with the help of the “termotecnica” group of the university of Seville, were converted into evaporative towers to improve the environmental conditions in the area.

The design, obviously not conceived thinking about the cooling effectiveness, had to be converted a posteriori into a cooling machine. Two main modifications were made: a wind collecting cap was added to the top of the tower and nozzles were installed inside it. For six months the exhibition remained open and the engineers responsible for the bioclimatic design of the event collected data about the functioning and the performances of the design (the report can be found in this book). The added wind-collecting cap proved to be too small for the purpose it was installed and was not sufficient to “catch” enough wind during an average summer day. The second flaw was caused by the structural design of the tower itself, the internal part of the chimney wasn’t smooth and wasn’t totally free either, the secondary steel structure that stiffened the tower was in fact a lattice continuously crossing the chimney section, water nozzles were installed in circles on the inner perimeter of the membrane and functioned properly but the vaporized water copiously condensed on the lattice structure causing continuous dripping under the tower itself. This was obviously a major flaw and the towers functioned only partially, also due to the difficult maintenance of the water nozzles.

In 2004 Ecosistema Urbano realized one of its most iconic designs, the eco bulevard in Vallecas, Madrid. Each one of the three trees has different characteristics and each one is focused on a different aspect of public space, but in this case the most interesting is the northernmost one that was designed as a rack of twelve evaporative cooling towers grouped to form a semi-enclosed public space shaded and cooled by the bioclimatic tree. Each one of the cylinders is made of two textile tubes, the exterior and reflexive one creates a protective layer for the inner cooling mechanism, the interior tube is the evaporative tower itself. A cap, provided with three openings to collect winds from all directions, is placed on the top of the inner cylinder, right under the cap there is a fan that starts spinning when temperatures rise above 28ºC to increment the existing breeze or to move the air if there is no breeze at all. About at the height of the fan water is sprayed creating a fine mist and its evaporation greatly increases the cooling effect on the air descending in the inner tube and then exiting in the semi-enclosed public space, delimited by the crown of the cooling towers.

Ecobulevar- Arbol de Aire, Ecosistema Urbano, 2004, Ensanche de Vallecas, Madrid.

Ecobulevar- Arbol de Aire, Ecosistema Urbano, 2004, Ensanche de Vallecas, Madrid.

The ecobulevar, being a fully designed public space, can count on many other design characteristics that improve the overall functioning of the cooling towers, their efficiency and the energetic behavior. The design of the public space under the “tree” is very important, the enclosing section, creates a favorable space for artificial climate conditioning, though it is an open space the “habitable” part (the first 2m from the ground) are somehow closed by the design of the pavement itself, this design contributes to the refrigeration of the central area reducing the hot breeze influence at the ground level and avoiding the direct escape of cooled air. Solar panels contribute to the over sustainability of the artifact generating enough energy to power the fans and the pump for the water. Extensive studies on the ecobulevar, demonstrated that air temperature at the ground level can be up to 9ºC cooler than the air at the top of the tree and that the average temperature difference is around 6,5ºC.

The last two examples are practically based on the same design principle but there are huge differences concerning both the size and the technological character of the project.

The first one is the wind tower that the British architects Foster+Partners designed for the Masdar Institute in the planned city of Masdar, Abhu Dhabi (which they also planned). The Masdar institute is, as of 2016, one of the few built parts of the city, which, in turn, is facing serious development and financial problems with only the 5% of the planned area being completed. The core plaza of the institute hosts a 45m tall windtower that contributes to the climatic comfort of the plaza channeling down the breezes that often spire in the desert, it is important to notice that the tower is not the only element designed to improve the ambient conditions of the plaza but all the strategies are focused on the sustainability and the comfort of both the buildings and the public spaces, in this case the dense urban form is supposed to reproduce the one of the traditional local architecture and buildings façades are self shadowing reducing the reflected sun radiation in the square, streets are narrow, etc.

Masdar Institute Courtyard showing the wind tower. Image Copyright: Nigel Young/ Foster+Partners

Masdar Institute Courtyard showing the wind tower. Image Copyright: Nigel Young/ Foster+Partners

This tower is a hi-tech interpretation of traditional ones, its size is greatly increased (the highest windtower in Iran is 33m high) and many design details are engineered improvements of the original windwoter concepts. The 45m teflon sleek tube is naturally designed to offer the smallest possible resistance to the passage of the wind and to reduce the possibility of condensation to the nebulized water used for passive cooling. Computer controlled louvers opens and close according the direction and the speed of the incoming wind and reduces the suction caused by negative pressure on the downwind side of the tower, with this refined mechanism, and the triangular design, the tower is always exploiting the precious wind. To increase even more the cooling potential a ring of water nozzles, also computer controlled, is placed right at the top of the shaft transforming this tower in a evaporative cooling device.

A low-tech version, though very similar in the functioning is the windtower built at the Nitzana Educational Village, in the Negev desert at the border between Israel and Egypt. This design is constituted only by a vertical metal chimney topped by a fixed wind catcher oriented towards the prevailing wind. The playful design is enhanced by a clever usage of the bottom part of the tower, a perforated ceramic brickwork is used to enclose a relatively generous meeting place that can host dozens of people from the local community, to reduce solar gain on the habitable part of the tower a sun protection is installed around it permanently shadowing the ventilating part.

Nitzana Educational Eco-Village, Nitzana. Picture courtesy of the The Jewish Agency for Israel CC BY-SA 2.0 from flickr.

Nitzana Educational Eco-Village, Nitzana. Picture courtesy of the The Jewish Agency for Israel CC BY-SA 2.0 from flickr.

 

The cooling process is based on a combination of wind-catching, mechanical ventilation, and evaporative cooling. In the upper part of the shaft a large fan is installed to generate an artificial windflow (power is apparently generated by solar panels placed on the south side of the tower) and under the fan two rings of nozzles are placed to implement passive evaporative cooling. Though being quite a raw design, this cooling tower uses all the technical mechanisms to achieve a cost effective cooling for the small public it has to refrigerate. Compared to the Masdar windtower this one might have a major flaw, in both the Ecobulevar and Masdar the proper cooling shaft is always protected from the direct sunlight, in this case instead the shaft is thermally conductive and prone to overheating,

But the most advanced look at what convection means for the perception and comfort of the human body in the space has to be find in Rahm’s “Digestible Gulf Stream”. In this project, two white sleek metal boards are placed at different heights in a room, one of the boards, placed on the floor, is constantly heated to 28º C, the second one, hanging at a higher point is cooled down to 12ºC. The temperature difference between the two panels creates a convective flow, the air heated on the lower plan becomes less dense and lighter and tends to float towards the second object that gradually cools it down causing it to descend until reaching again the warm plate. This constant air flow is invisible but certainly perceivable by the human body, for the purpose of the exhibition in fact, actors with different clothing (from naked to well dressed) were standing on the plates showing various levels of comfort and doing various activities that had a different impact on the heat production.

Digestible Gulf Stream, Venice Biennale 2008 - Philippe Rahm. Image courtesy of Philippe Rahm.

Digestible Gulf Stream, Venice Biennale 2008 – Philippe Rahm. Image courtesy of Philippe Rahm.

Rahm’s pioneering work in “climatic architecture” is extremely interesting, in this case the space is defined only by its temperature which is something we are not really used to, our normal physical division of space (walls, windows, curtains…) is totally visual but then our comfort is determined by variables like air temperature, this is particularly true in public space, where usually there are no “rooms” and the use (or the avoidance) of space is more often determined by factors like shadow, noise, comfort, etc.

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Public Space for the Extreme: Ventilation

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Trraditional Badgir in Bahrain, photo courtesy of Emilio P. Doitzua

Traditional Badgir in Bahrain, photo courtesy of Emilio P. Doitzua

Ven·ti·late. The natural or mechanically induced movement of fresh air into or through an enclosed space.

Natural ventilation was widely used in traditional architecture to improve the bioclimatic comfort of tents first, and then rooms and whole houses, before the advent of air conditioning, natural ventilation was one of the few techniques available to lower the temperature of a closed space exploiting the cooler winds blowing outside or just the movement of cooler air.
The first and most important examples of architectures using the wind as a cooling medium to improve indoor environmental conditions are found in Persian traditional architecture, the badgir (or mulqaf in arab) is an extraordinary piece of spontaneous design, using only the natural flow of the wind – often combined with many other bioclimatic arrangements like thick insulating walls, very packed constructions, small apertures, etc. – it is capable of cooling and improving the climatic comfort of a house in the torrid deserts of Iran and the Arabic Peninsula.

Badgirs in Iran's Yazd Desert

Badgirs in Iran’s Yazd Region – Courtesy of Alessandro Longhi CC


The badgir, in arid and dry climates is often combined with the use of water to implement evaporative cooling improving even more its cooling capacity and generating cool breezes even without the presence of winds outside, in this case the thermodynamic effect is not based only on ventilation but also on convection. The windtower, or literally windcatchers, can be found as a traditional element in most of the modern Islamic world area with few regional variations, its usage has been consistent through the ages but in the western gulf region it almost disappeared due to the rapid urban growth and modernization of the cities, in Bahrain, for example, only one ancient badgir remains.

The traditional usage of windcatchers has been nowadays reinterpreted in many ways using both natural and mechanical aided ventilation, the great Egyptian architect Hassan Fathy used it widely in his buildings, but for sure, one of the best practice (at least if we consider this research public-space oriented) is the Qatar University Campus designed by the Egyptian architect Kamal el Kafrawi (with the collaboration of Ove Arup) and opened in 1985.

Qatar University Campus, Photo courtesy of the architect, Source: Aga Khan Trust for Culture

Qatar University Campus, Photo courtesy of the architect, Source: Aga Khan Trust for Culture

In this groundbreaking project the use of windcatchers is systematic and characterizes the whole campus. Based on an octagonal and square plan geometry, the low rise concrete modules the projects makes large use of natural light and natural ventilation through the hundreds of windtowers that top every module and mashrabiyas to protect the classrooms from sunlight and permit the air circulation. The aggregation of the modules juxtapose classroom modules, halls and rest spaces enriched with vegetation and constantly ventilated through the roof.

Qatar University Campus external view, photo courtesy of the Aga Khan Award for Architecture

Qatar University Campus external view, photo courtesy of the Aga Khan Award for Architecture

In contemporary architecture, and specifically in the climatic improvement of public space, the use of ventilation devices, especially in high-humidity environments is quite a new thing and mechanical ventilation is generally used as a cost-efficient way to overcome tropical humidity especially in southeast Asia. Two projects are to be considered references in this case, one is Will Alsop’s Clarke Quay in Singapore and the other is Ecosistema Urbano’s Air Tree for the Shanghai Expo 2010.

In this 2006, project, Alsop is called to regenerate the Clarke Quay riverfront and the market with the objective of drawing tourists and locals back to the old Singapore’s waterfront. The most interesting thing of this bold design is certainly  the bioclimatic intervention in the market, refusing to create a closed shopping mall the architect designed a mitigated semi-external space, protected from frequent rains and with improved environmental conditions.

Clarke Quay Redevelopment, Singapore. Image courtesy of Will Alsop.

Clarke Quay Redevelopment, Singapore. Image courtesy of Will Alsop.

The market intervention is composed by two main parts, the roof and the ventilation devices.
The roof is constituted by giant umbrella-like structures covering the internal streets of the market, the ETFE canopies covering the streets offer protection from both the rain and solar radiation that in this climate are equally detrimental for the use of public spaces. This roof maintains the temperature in the central square and the four streets of the market at around 28º Celsius when outside temperatures can rise up to a mean of 31ºC. But the most important and innovative feature are the “whale-tail” shaped ventilators placed in the vertical supports of the roof structure. These big fans have a fundamental role in maintaining good environmental conditions in the market streets, considered the high relative humidity level(year average 84%) ventilation is the only way to make the air tolerable. Using slow rotation fans these sculptural objects blow a constant breeze in the lower part of the market favoring the natural evaporation cooling of the skin.

Clarke Quay Redevelopment, Singapore. Image courtesy of Will Alsop.

Clarke Quay Redevelopment, Singapore. Image courtesy of Will Alsop.

The Air Tree that Ecosistema Urbano realized in Shanghai for the 2010 Expo is a prototype of an intervention in contemporary urban space. It is conceived as a new kind of public space, a technological urban furniture, which also serves as a virtual node of connectivity where users can actively interact. Its different technical layers enables multiple final configurations and a myriad of intermediate positions (opaque, translucent, transparent, bright, interactive, open, etc.). Different textiles for video projections allow an unlimited combination of scenarios adaptable to citizen needs. Its appearance can be transformed over the daily cycle, as well as through the different seasons. By sensors it is connected in real-time with the climatic conditions of Shanghai, constantly adopting the optimal physical and energy consumption configuration to generate climatic comfort for the citizens.

Air Tree Shanghai, 2010. Image Courtesy of Ecosistema Urbano

Air Tree Shanghai, 2010. Image Courtesy of Ecosistema Urbano

To improve climatic and environmental conditions, that in Shanghai basically have to deal with high temperature during summer and high relative humidity during all year, a 7.3 m diameter fan suspended by a tensegrity structure in the center of the space, at a height of 11.5 m provides air flows inside the space. Through a telescopic system the fan can be lowered several meters to come closer to the ground. The exact position and speed at each moment is determined according to the instant climatic conditions of the environment, real time monitored in the surroundings of the structure. Together with the variable configuration of the tree’s skin the flow of air generated with the fan can effectively improve the environmental conditions inside the tree.

Air Tree Shanghai, 2010. Image Courtesy of Ecosistema Urbano

Air Tree Shanghai, 2010. Image Courtesy of Ecosistema Urbano

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Public Space for the Extreme: Shading

Category : ⚐ EN + architecture + city + networkedurbanism + research + sustainability + urbanism

Manama Souq - Photo courtesy of Emilio P. Doitzua

Manama Souq – Photo courtesy of Emilio P. Doitzua

Sha·ding, to cover or shield from direct sun exposure […]

Direct solar radiation has the largest impact on the comfort in open spaces, the enormous energy of the sunlight can be useful in certain seasons and cold climates but is generally excessive and certainly unwanted in hot and arid climates. Sun shading, and sun protection, has been, and still is, the fundamental way to improve a public space bio-climatic behavior. Reducing the solar radiation that reaches the people or gets reflected by the ground, both by the means of vegetation or shading artifacts, is the most efficient way to reduce temperature and it is widely used at all latitudes from temperate areas to arid ones.
In this short post we are going to present some projects that we consider interesting because of their use of shadow or shadowing devices, we tried to stick to projects that make use only (or mainly) of the shadow leaving other mixed projects for later.

A milestone project in the use of shading devices to create a bioclimatic space in the gulf region is the Hajj Terminal part of the King Abdulaziz International Airport, designed by the NYC based firm S.O.M. architects. The use of tensile structures, wasn’t surely something new at the time (i.e. Frei Otto tensile structures for the Olympic games in Munich date back to 1972) but the scale and the effectiveness of this project made it one of the best and most replicated examples of open shaded spaces. Although not being a true public space the Hajj terminal is quite peculiar, designed to host the massive flow of pilgrims that pass by during the ritual pilgrimage to the Holy Mecca it is composed of two parts, the first is a fully air-conditioned terminal where the offices, customs, and luggage claiming areas are hosted and the second, and far more interesting part, is the famous open space tent-like structure that hosts the pilgrims until their departure to the Mecca (the waiting time can be up to 36 hours).

Hajj Terminal, S.O.M. Architects, Jeddah, Saudi Arabia, 1982. Image courtesy SOM. Image © Jay Langlois | Owens-Corning

Hajj Terminal, S.O.M. Architects, Jeddah, Saudi Arabia, 1982. Image courtesy SOM. Image © Jay Langlois | Owens-Corning

The whole structure covers more than 42 hectares (60 football fields), and it’s composed by 210 tent-shaped cones made of Teflon coated fiberglass fabric arranged in modules of 45,72m (150ft) with an oculus on the top to allow the heated air to escape. Published data demonstrate how effective the design is, reflecting roughly the 76% of the solar radiation, the structure can maintain a notable 27 ºC temperature under the tent even with temperatures reaching up to 54ºC outside providing also a soft diffused light to the whole terminal.

In the late 80s, for the International Expo that took place in Sevilla, the Spanish architect José Miguel de Prada Poole designed the main pavilion for the events in the exhibition area. The “palenque” although resembling the Hajj terminal for the shape of its tensile roof is a much more advanced piece of bioclimatic architecture, Sevilla’s climate can be really harsh during summer and the designing teams put a big effort on the climatic comfort of both the pavilions and the open spaces. The palenque sits in between a pavilion and an open space, it was the main arena for shows and other events and it was, substantially, a covered open space filled with finely designed mechanisms to guarantee a high degree of climatic comfort even during hot summer days. The design used both natural (the pavilion had no walls at all, only vegetation enclosed it a bit) and forced ventilation and air conditioning to ensure the best possible conditions to its visitors but in this case the most interesting part it’s its cover.

The "palenque" during the Sevilla EXPO in 1992

The “palenque” during the Sevilla EXPO in 1992

In this project the bioclimatic design of the Hajj terminal was substantially improved, at a smaller scale indeed, the oculus was substituted with an improved ventilation topping cone and to decrease the temperature of the fiberglass fabric under the Andalusian sun hundreds of watering nozzles were installed around the cones. The water vaporizers were computer controlled activating only when the temperature and humidity rose over a certain value, their function was to continuously wet the roof with a fine mist, the quick evaporation of the water subtracted heat from the fabric and contributed to lower the transmitted heat to the underlying arena.

But shading can also be declined at a temporary and smaller scale. An extreme example, in this sense, is Asif Khan’s Public Space Shadow Canopy Kit, a portable kit that can be easily distributed and installed in any place without any tool or machinery, it can be moved, can be dismounted and installed in another place or can create a successful temporary public space.

Public Space Shading Canopy Kit courtesy of Asif Khan Architects

Public Space Shading Canopy Kit courtesy of Asif Khan Architects

Public Space Shading Canopy Kit courtesy of Asif Khan Architects

Public Space Shading Canopy Kit courtesy of Asif Khan Architects

This extremely low-tech and inexpensive piece of design is particularly meaningful for informal areas, unused or temporary spaces that can easily be converted in playful shaded spaces.

The Bab al Bahrain pavilion is a temporary public space designed by Noura Al Sayeh & Leopold Banchini in one of the most symbolic and historic sites in Manama, Bahrain. The pavilion had an extraordinary success during its permanence and it was constantly used and visited, it held events and even workshops. It’s success can be attributed to a good mix of factors, the first one surely being the special value of the place and the second one the it’s good bioclimatic design based mainly on shadowing.
Bab al Bahrain square was one of the main public spaces in the city, very close to the main historical souk and still connected to a natural pedestrian network, it is a privileged place but it slowly lost its status and it has been converted in a roundabout often crowded with cars and very unfriendly for the pedestrians. The first good virtue of this project is the creation of the public space itself, closing the crossing to the traffic and giving back this historical place to the citizens, although it was only for a limited time this demonstrated the power of this kind of intervention and the need for quality public space that this city has.

Bab al Bahrain Pavilion, image courtesy of Eman ali

Bab al Bahrain Pavilion, image courtesy of Eman ali

The second important virtue was the design of a comfortable public space using only the perks of the site, a minimal light structure and a low tech element to protect from the sun. Based on a regular grid of thin steel columns the project is basically made by its “canopy”, a light sun-reflecting fabric (generally used in greenhouses) that reflects most of the energy of the sun giving to the place a nice diffused illumination. To make this design really effective the architects took advantage of a large fountain already existing in the site, the fountain with its fresh water contributes to lower the temperature of the air crossing the pavilion and also generates a cooler spot in the middle of it favoring the creating of a light breeze.

 

Previous posts of the series:

Public Space for the Extreme: Defining the Extreme
Public Space for the Extreme @ GSD-Harvard
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Creatividad | Puesta en perspectiva histórica de las Ciudades Creativas

Category : ⚐ ES + arquitectura + ciudad + colaboraciones + creatividad + cultura abierta + tecnologías

Investigador en el Laboratorio PACTE (Grenoble) y Director de la agencia Villes Innovations (Madrid, Grenoble), Raphaël Besson propone una puesta en perspectiva histórica de las ciudades creativas.

INTRODUCCIÓN

Desde mediados de los años 1990, la ciudad creativa polariza los debates sobre los lugares de saber y de innovación. Ya sean Nueva York, Chicago, París, Londres, Barcelona o Berlín, queda claro : la ciudad del futuro será esencialmente innovadora. Este fenómeno no se limita a los países europeos y de Norteamérica ; es particularmente masivo en Asia (Shangaï, Beijing, Bangalore) y en el Cercano Oriente (Dubai Smart City, Masdar). En Latinoamérica, adquiere una paulatina importancia, tal como lo demuestra el constante desarrollo de los distritos tecnológicos, del audiovisual y del diseño de Buenos Aires.

Para analizar estos fenómenos urbanos emergentes, los investigadores han producido una multitud de conceptos: ciudades creativas, ciudades inteligentes, smart cities, ciudades del saber, sistemas urbanos cognitivos (Besson, 2014), etc. Think tanks, Fundaciones y gabinetes de expertos fueron creados para proponer sus propios modelos y clasificaciones de las ciudades innovadoras y creativas. Frente a estas problemáticas, las instituciones públicas no quedaron mudas. Ya son numerosas las políticas públicas aplicadas a escala mundial (red de las ciudades creativas de la UNESCO), europea o nacional, con el reciente desarrollo de la estrategia “French Tech“.

Frente al desarrollo exponencial de las teorías y de las políticas públicas sobre el tema de las ciudades creativas, parece inevitable tomar la distancia necesaria e interrogar la historia. A través del análisis de diversos “lugares de saber ” que marcaron la historia (Jacob, 2007), pretendemos comprender las especificidades de los espacios de saber y de innovación contemporáneos (ciudades creativas, smart cities y Terceros Lugares).

LOS ESPACIOS DE SABER Y DE INNOVACIÓN A TRAVÉS DE LA HISTORIA. LA PREGNANCIA DE LA UTOPÍA INSULAR.

Desde la Antigüedad, las sociedades conciben espacios dedicados al conocimiento y a la innovación. Las bibliotecas de Alejandría o de Roma funcionaban como auténticos laboratorios. Allí es donde los sabios disponían de los instrumentos, colecciones, escritos de la Antigüedad griega y latina, así como los jardines zoológicos o botánicos necesarios a su trabajo. Estas bibliotecas desempeñaban un papel fundamental en la ideología universalista y la búsqueda de potencia de los Imperios. Si concentraban saberes procedentes del mundo entero, operaban esencialmente en un marco cerrado, bajo el control de los poderosos. Según el historiador Christian Jacob, la biblioteca de Alejandría no era ” un lugar abierto a todos los letrados y sabios del mundo entero (…), reservada a la élite admitida en el entorno más cercano del rey ” (Jacob, 2007). Hallamos pues esta idea de creación de espacios de saber y de innovación en la Edad Media, con la construcción de los monasterios. Su diseño se inspira ampliamente en el pensamiento teológico y en la utopía insular, que inducen un aislamiento de los investigadores y de los sabios del mundo exterior. La Verdad Absoluta debe transmitirse en toda autonomía en el seno del monasterio.

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Abbaye Notre Dame de Sénanque.

A partir del siglo XII, esta filosofía insular inspira la construcción de las Universidades. Efectivamente, el conjunto de las primeras Universidades adoptó la figura arquetípica del claustro : entre ellas, cabe citar las de Bolonia (1088), Oxford (1167), Salamanca (1218), Valladolid (1260), París (Sorbonne, 1257), etc. En aquél entonces disponían de edificios independientes, alejados de la ciudad o inscritos en ella, pero aislados por muros perimetrales. Entre ellos, un ejemplo emblemático es el Palacio de la Sapiencia en Roma, cuya construcción fue iniciada por Giacomo della Porta, antes de ser modificada por el arquitecto Borromini en 1632. Este Palacio del Saber contaba en su patio central con un recinto cerrado al resto de la Ciudad.

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Universidad de La Sorbonne.

Desde el Renacimiento, el desarrollo de los gabinetes de estudios se inscribe en esta perspectiva insular. La descripción del studiolo del Renacimiento italiano (siglos XV-XVI) por el historiador Celenza, revela una práctica ascética del saber, ampliamente inspirada por el monaquismo cristiano. Según él, el studiolo representaba “un lugar de retiro, un centro de archivos privados donde refugiarse para leer y reflexionar con tranquilidad” (Celenza, 2007). En la dinastía de los Ming (siglos XVI-XVII), el gabinete de estudios estaba aislado de la ciudad, más próximo a la naturaleza, y ceñido por muros protectores, “contra el mundo exterior y vulgar ” (Schneider, 2007). Así pues, en un tratado redactado entre 1631 y 1634, el arquitecto Ji Cheng aconsejaba que los gabinetes de estudio, sean concebidos “sin demasiadas aperturas : limpieza y claridad consolidan el espíritu, mientras que una apertura al exterior demasiado grande cansa la vista

Encontramos este mismo modelo de retiro místico en el desarrollo de los primeros laboratorios, que no escapan a una visión sacralizada de la investigación. En la Venecia del Renacimiento, la entrada del laboratorio es sagrada. Así pues se dice que “nadie puede penetrar en los laboratorios de química de la Ciudad sin comprometerse a quedarse allí para siempre” (Schaffer, 1999). Según la etnóloga Sofía Houdart, en realidad los primeros laboratorios eran “espacios privativos y cerrados” (Houdart, 2007). En cuanto a los que se dedican al trabajo de laboratorio, a menudo asocian sus tareas a las de los santos de la Cristiandad y sus talleres a piadosos retiros de meditación; así pues acceder al conocimiento parece significar acceder a Dios. Luis Pasteur compara los laboratorios a “templos del futuro“. André Loir, su fiel asistente, insiste en el hecho de que “la entrada del laboratorio, herméticamente cerrada a todos aquellos que eran de fuera, resulta sagrada” (Schaffer, 1999). Frente a la presencia de otros lugares de saber como las bibliotecas, jardines, observatorios o museos, el modelo de los laboratorios se impuso realmente a finales del siglo XIX. El número de laboratorios de química, física o de electricidad crece entonces en Europa y Estados Unidos. A este desarrollo exponencial corresponde una transformación de los gabinetes privados en laboratorios modernos, más accesibles y abiertos a los ingenieros e industriales.

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Un laboratorio francés en el siglo XIX.

A mediados del siglo XX, nuevos espacios de saber vuelven al leitmotiv de la insularidad. Tal es el caso de los campus universitarios, que se crean en lugares aislados y alejados de la emulación de las áreas urbanas. Ya sea en Chicago (universidad de Illinois de Walter Netsh), Berlín (Freie Universität de Candilis-Sosic-Woods), Bagdad (universidad realizada por Walter Gropius), o en Toronto (universidad de Scarborough concebida por John Andrews), los arquitectos-urbanistas organizan la vida universitaria de manera autosuficiente, fuera de las ciudades. De tal manera que la arquitectura de los campus se cierra, y se vuelve impermeable al mundo exterior. Según André Sauvage, se instalan progresivamente los denominados “campus monofuncionales”, que se caracterizan por “un entorno despojado, destinado a aquellos para quienes la cultura, el conocimiento debe ganarse no sólo por esfuerzos constantes, sino también renunciando diariamente a la ciudad ” (Sauvage, 1994)

El otro modelo que emerge en los años 60 es el de polo tecnológico, con algunos ejemplos emblemáticos como el de la Silicon Valley, la ZIRST de Meylan (rebautizada Inovallée) o el parque Sophia-Antipolis de Niza. Los polos tecnológicos se presentan como una zona simbólicamente cerrada, localizada en un espacio periurbano y organizado alrededor de centros de investigación, universidades y de PYMES dedicadas a las altas tecnologías, con una proximidad espacial destinada a asegurar un mecanismo de “fertilización cruzada”, propicia a la innovación. Evocaremos el modelo de las Ciudades científicas, desarrolladas en la URSS durante la Guerra Fría, bajo la influencia de los polos tecnológico. Los naoukograds eran secretos, aislados y cerrados por barreras superables hasta ciertos puestos de control. Estaban dotados de todas las funciones urbanas (espacios residenciales, cines, escuelas, tiendas, jardines de infancia…), así como de los recursos intelectuales y científicos excepcionales (centros de investigación dotados de los equipos más modernos, fábricas experimentales, universidades, polígonos de ensayos). Cada ciudad estaba situada sobre un sector tecnológico clave : electrónica, construcción aeronáutica, nuclear o industria aeroespacial. La existencia de los naoukograds, que rivalizaba con los centros tecnológicos y occidentales más grandes, ha sido revelada a rusos y al mundo entero sólo a mediados de los años 90 (Lappo, Polian, 2007).

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Freie Universität, Berlin.

Esta breve historia de los espacios de saber destaca una diversidad de formas, lugares y representaciones de los entornos más estimulantes en cuanto al conocimiento y la innovación. Esta heterogeneidad permite revisar en primer lugar que los espacios de saber no siempre se confundieron con el territorio de las ciudades ; también fueron pensados y construidos aparte o fuera de ellas (monasterios, gabinetes chinos de estudios, campus, polos tecnológicos) ; o en ciudades ya constituidas, tomando entonces la forma de cercados herméticos al resto de la ciudad (bibliotecas de la Antigüedad, universidades, laboratorios de investigación). A menudo, el desarrollo de los espacios de saber se hizo de manera autónoma y separada de sus territorios de anclaje. Con la hipótesis siguiente: el acceso al conocimiento implica separarse y extraerse de los tormentos de la vida social y urbana, y protegerse del mundo exterior. Cabe especificar que esta insularidad implicaba a la misma vez “hacer venir el mundo hacia sí mismo” (Houdart, 2007). Aquí radica una de las puestas esenciales de los lugares de saber, que procuraron concentrar el número más grande de colecciones, de escritos y los instrumentos necesarios para la inspiración y las experimentaciones.

Otra conclusión es que tales espacios de saber, permanecen estrechamente tributarios de una concepción en la que los procesos de innovación y de conocimiento incumben a una élite de investigadores y de creativos. En la Antigüedad o en la Edad Media, ciencias e innovaciones son la expresión de los hombres de Iglesia, de los sabios y catedráticos. Los modelos de los laboratorios de investigación, polos tecnológicos, campus universitarios, y más recientemente de clusters o polos de competitividad generan las innovaciones en las Universidades, los centros de investigación o las empresas. Estos modelos evocan muy superficialmente a los actores informales de la innovación, como los artistas, los habitantes ordinarios y los usuarios de las innovaciones.

LAS TRANSFORMACIONES CONTEMPORÁNEAS DE LOS ESPACIOS QUE SE DEDICAN AL CONOCIMIENTO Y A LA INNOVACIÓN. SMART CITIES Y CIUDADES CREATIVAS

Esta concepción de la investigación y de la creatividad es, hoy día, puesta en tela de juicio. El contexto de mutación de las economías y la importancia creciente de la economía y de las externalidades sociales o urbanas en los procesos de creación de valor (Boutang, 2008) tiene como consecuencia la transformación de nuestras representaciones de los espacios dedicados al saber. Asistimos a la emergencia de lugares nuevos, cuya especialidad es la producción de una innovación abierta y centrada sobre los usuarios. Los autores evocan las nociones de sistemas urbanos cognitivos (Besson 2014), de Terceros Lugares, de Living Labs y también de Fab Labs. Ahora bien, estos “nuevos y extraños espacios híbridos” (Veltz, 2010), transforman de manera fuerte nuestras representaciones tradicionales de los espacios del saber y la innovación.

Los espacios contemporáneos del saber propenden en concentrarse en el centro de las ciudades. El territorio metropolitano con sus líneas de investigación, sus universidades, sus centros de producción, su densidad, su diversidad social y funcional y sus diferentes amenidades, produce una serie de externalidades positivas esenciales para los procesos de innovación. Estas externalidades urbanas explican, en parte, la paradoja geográfica de las actividades de la nueva economía. Éstas, en vez de franquearse de las coacciones espaciales, tienden a concentrarse en los espacios urbanos de unas decenas o cientos de hectáreas, en distritos tecnológicos, cyber distritos, smarts cities o en barrios de las ciencias y de la innovación.

Dentro de esos espacios, la producción de conocimientos nuevos se concibe menos en los “lugares de retiro o refugios protectores” (Perroux, 1967) que en los espacios abiertos que podrían estimular los encuentros informales entre actores heterogéneos (investigadores, empresarios, artistas pero también usuarios de innovaciones). Esta dinámica de apertura y esta implicación de los actores informales en los procesos de producción de conocimientos debería permitir un ensanchamiento del perímetro de las miradas para, in fine, generar innovaciones más potentes y originales. Los arquitectos-urbanistas en carga de la concepción de estos lugares duplican de ingeniosidad para organizar espacios suficientemente densos, mixtos, lúdicos y modulables y así crear un ambiente creativo listo para liberar el imaginario y la innovación ascendente. Se observa particularmente una tendencia de abandono de despacho individual en beneficio de una combinación de despachos en espacios abiertos, de lugares que facilitan el trabajo en equipo para realizar proyectos, salas de reuniones y espacios de diversión.

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Espacio de coworking, Hub Madrid.

La tercera característica de los espacios contemporáneos que se dedican al conocimiento es que se concibe menos en lugares solemnes que en los espacios informales que se dedican a la vida comunitaria. Los espacios que se dedican al conocimiento se organizaban en torno a espacios nobles como la Biblioteca Central, el Gran Anfiteatro o el laboratorio de investigación. Ahora bien, se opera un desplazamiento muy marcado hacia todo lo que corresponde a la vida social: las cafeterías, los espacios públicos, los lugares para la restauración o para el ocio aparecen como lugares estratégicos para pensar los procesos creativos. Según el arquitecto Christian de Portzampac, “la innovación no se puede realizar en laboratorios separados del mundo. Tiene que hacerse en los lugares intermedios (…) en lugares abiertos al público”. Así se van construyendo nuevas representaciones de lugares de conocimiento y de innovaciones como lugares de vida lúdicos y de convivencia. Evoquemos el ejemplo de la sede social de Google en California, el Googleplex, del que André Gorz nos dice: “uno puede hacer las compra, dejar a sus hijos a la guardería o la de la empresa, dejar a sus ancianos a personal especializado. Uno pude practicar diversos deportes, meditar, dormir la siesta, ir a la peluquería, al dentista, almorzar, esculpir, pintar, etc. Las relaciones entre los colaboradores son cordiales e igualitarias y se prolungan “fuera del trabajo” (Gorz, 2004).

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Life in the Googleplex.

Uno de las puestas de Googleplex es reducir las inhibiciones vinculadas a una estructura jerárquica de trabajo que favorece así los intercambios informales, la circulación de conocimientos tácitos y por fin las dinámicas de innovaciones. En el seno de Googleplex, ya no existe pérdida de tiempo: “la vida entera forma parte del trabajo, el trabajo es la vida entera” (Gorz, 2004). Esta supresión progresiva de las fronteras entre tiempo de trabajo y tiempo libre, debe garantizar una “movilización total” de los creadores de Google (Gorz, 2004) : su inteligencia, su creatividad o para decirlo de otra forma su “fuerza de invención” (Negri, 2008).

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Coworking Zonaspace, St. Petersburg Russie.

Otra especificidad de los espacios contemporáneos del saber está vinculada con el estatuto del conocimiento, que es pensado menos “por si mismo” que en una perspectiva de creación de valor económico. Evocaremos en particular las declaraciones del director del Centro de innovación de Grenoble MINATEC, Jean-Charles Guibert : “el fin de todas las actividades iniciadas en MINATEC es la innovación. El objetivo no es investigar para investigar, sinó ayudar a nuestros campeones industriales a desarrollarse, a crear empleos y a ser actores del desarrollo económico local, nacional e internacional” (Guibert, 2011).

La última especificidad de los lugares de conocimiento contemporáneos es que tienden a transformar sus espacios en verdaderos laboratorios de experimentación y de puesta en escena de nuevas tecnologías. Es cierto que la integración de las innovaciones en la fabricación de las ciudades es un fenómeno antiguo. La construcción de Alexandría en 331 a.C, fue según Christian Jacob, una “construcción sabia en la que la geometría, las técnicas, la racionalidad urbanística desplegaron dispositivos innovadores” (Jacob, 2007). La concepción urbana de los arquitectos de principios del siglo XX como Raymond Hood, Le Corbusier o Franck Loyd Wright, estaba impregnada de innovaciones tecnológicas: la finura de las torres ponían en escena los nuevos materiales de construcción como el acero, el hormigón armado, los nuevos modos de transporte rápidos se valorizaban con la presencia de ascensores, de trenes metropolitanos, de automobiles, de máquinas volantes etc. Si bien es verdad que los avances técnicos siempre interesaron el desarrollo de las urbes, los espacios de innovación contemporáneos como las smart cities o los barrios tecnológicos no se conforman con integrar las últimas innovaciones. Intentan también ponerlas a prueba, evaluarlas ante los usuarios y los habitantes ellos mismos. En Barcelona, por ejemplo, el proyecto 22@Urban Lab, pone el barrio de Poble Nou a disposición de las empresas innovadoras para someter a un test en situación efectiva la realización y los usos de tecnologías puntas en fase de pre comercialización. Estas tecnologías interesan a los sectores de los desplazamientos (vehículos eléctricos, sistemas de detección de plazas de aparcamiento) o del medioambiente (sensores que optimizan la colecta de los residuos o sistemas de regadío, farolas equipadas de sensores de presencia, etc.).

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Media Tic Building (22@Barcelona).

CONCLUSIÓN

Desde los años 60, sociólogos, economistas e historiadores establecen un vínculo fuerte entre ciudades, conocimientos e innovaciones. Segun Le Goff, las ciudades desempeñaron históricamente un papel “de agente de civilización” (Le Goff, 1977), Jean Rémy compara las ciudades con “incubadoras de productos nuevos ” (Remy, 1966) ; en cuanto a Jane Jacobs, considera la diversidad social de las ciudades como principal fuente de innovación (Jacobs, 1969). El economista François Perroux piensa la ciudad como “una fábrica de ideas nuevas (…) el lugar de contactos frecuentes y densos, entre los espíritus inquietos que dibujan mundos nuevos sin parar” (Perroux, 1967).

Así pues este análisis del substrato urbano como espacio del saber y de la innovación no es nuevo. Nunca ha sido tan actual como estos últimos años, asociado al desarrollo de las estrategias de las ciudades creativas y smart cities. Los distritos tecnológicos, los Terceros Lugares, los barrios creativos así como la innovación, cuestionan los siglos de interpretación de los espacios de saber como los lugares aislados, cerrados y alejados del bullicio de la vida social. El conocimiento del mundo así como la creatividad solo parecían poder producirse por un aislamiento y un repliegue sobre sí, a la imagen de “Démosthène” “que se encerraba en un lugar de donde no pudo ni oír ni mirar, por temor a que sus ojos lo fuercen a pensar en otra cosa ” (Houdart, 2007).
Frente a siglos de historia de lugares protectores de saber del resto del mundo, parece legítimo interrogar la tendencia actual a sobre estimular los contactos, la apertura, las colaboraciones y los intercambios continuos de informaciones entre los trabajadores cognitivos. ¿ Los Terceros Lugares, smart cities así como “la intensificación de la estimulación nerviosa” que estos espacios inducen, realmente son los lugares más en condiciones de suscitar el conocimiento y la innovación? ¿ El desarrollo de la investigación y de la creatividad no necesitaría también lugares de retiro, y “refugios para los creadores científicos, técnicos y estéticos” (Perroux, 1967) ? De manera extraña las bibliotecas son ausentes de las reflexiones sobre la economía y la sociedad del conocimiento ; ¿ no serían, finalmente, los últimos “refugios protectores” para la investigación, y por consiguiente, lugares de saber que deben ser preservados de cualquier veleidad de transformarles en “labs” u otras “bibliotecas numéricas 2.0” ?

 

Bibliografía

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Boutang, Y-M, 2008, Le Capitalisme Cognitif : La Nouvelle Grande Transformation, Paris : Editions Amsterdam, coll. Multitude/Idées.
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Veltz, P., 2010, L’Economie de la connaissance et ses territoires, Paris : Hermann.

 

Raphaël Besson

Experto en socio-economía urbana y doctor en urbanismo, Raphaël Besson es director de la Agencia “Villes Innovations” (Madrid, Grenoble). Villes Innovations es una agencia especializada en los temas de la ciudad innovadora y creativa, con un enfoque pluridisciplinario (investigación, consultoría estratégica, conferencias y enseñanza, centro de recursos). Asociado al laboratorio Pacte (Universidad de Grenoble), sus investigaciones se centran en el desarrollo económico de los territorios, los sistemas de innovación abierta y la cuestión de las ciudades innovadoras y creativas. En su trabajo de tesis, ha elaborado la noción de Sistemas Urbanos Cognitivos, a través del estudio de grandes proyectos urbanos localizados en Buenos Aires, Barcelona y Grenoble. Por supuesto, en sus investigaciones, Raphaël Besson es atento a la durabilidad de los modelos de desarrollo local.

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Seminario de Activación de Barrios. Ecosistema urbano en Santiago de Chile

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El pasado 14-15 Junio participamos en Santiago de Chile en el Seminario Activación de Barrios, parte del Programa de Revitalización de Barrios e Infraestructura Patrimonial Emblemática. El taller se ha realizado en el marco del programa de Revitalización de Barrios que cuenta con el financiamiento del BID, Banco InterAmericano de Desarrollo y con la colaboración de SUBDERE del Ministerio del Interior de Chile como organismo ejecutor. El Seminario se ha organizado en colaboración con el Centro de Ecología Paisaje y Urbanismo del DesignLab de la Universidad Adolfo Ibáñez.  El evento surge con el objetivo de ser una ocasión de formación y capacitación sobre los temas de activación y participación ciudadana en la gestión de las dinámicas urbanas para técnicos y funcionarios de diferentes áreas de varias municipalidades de Chile. Los 70 asistentes al seminario han llegado desde 5 municipios de Chile, con contextos y escalas muy diferentes (Santiago, Lota, Coquimbo, Arica y Cartagena). Cada municipio participante del programa debe elaborar un Plan de Revitalización Barrial PRB. El PRB incluye un conjunto de acciones sobre mejoras en las infraestructuras pero también una serie de acciones blandas para poder otorgar vida y activar de manera sostenible los barrios.

photo: Ximena Ramos Ríos

Durante la jornada del 14 se presentaron varias experiencias internacionales alrededor de 3 ejes temáticos: Innovación, con intervenciones entre otros de Alexandros Tsamis, Luis Valenzuela y Jeannette Sordi (implicada activamente en el proyecto de investigación Recycle Italy),  Participación, debate moderado por Felipe Vera y animado con la presentación de las experiencias de Ecosistema Urbano, Diego Uribe y Javier Vergara Petrescu entre otros, y Activación, bajo la coordinación de Veronica Adler, y con intervenciones de Andreina Seijas (recientemente hemos publicado un artículo de su investigación sobre urbanismo nocturno), Fernando Portal de Mil M2 Cuadrados, Angelica Figueroa y Carolina Pino.

Durante la siguiente jornada, Belinda Tato ha moderado un Taller práctico, cuyo objetivo era presentar y compartir herramientas innovadoras vinculadas con intervenciones blandas y procesos de participación ciudadana en la revitalización barrial. Para esto se han desarrollado formatos específicos y mesas de trabajo en las que los participantes han podido interactuar, intercambiar experiencias y desarrollar sus propias estrategias de comunicación, lo que resultó en una sesión distendida e inspiradora.

photo: Ximena Ramos Ríos

Exposición

photo: Ximena Ramos Ríos

photo: Ximena Ramos Ríos

 

El reto principal del día consistía en crear una hoja de ruta para la formulación de un plan de intervenciones blandas nutrido de los inputs recibidos el día anterior y apoyado en una entidad operativa territorial. Se trata de definir estrategias que tengan legitimidad en el ámbito de acción, que sean capaz de construir confianza y de establecer acuerdos vinculantes, empujar proyectos, dar soporte a iniciativas de ambos tipos, y eventualmente contribuir a diluir la propia diferenciación de los proyectos como “institucionales” o “ciudadanos”, abordando transformaciones “de, por y para la ciudad”.

Exposición

photo: Ximena Ramos Ríos

photo: Ximena Ramos Ríos

Estamos muy satisfechos con los resultados del taller y esperamos que la actividad sirva para empujar e inspirar el desarrollo de nuevas herramientas urbanas.

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La Ciudad Participada | Jornadas del 21 al 23 de octubre en Alicante

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Jornadas "La Ciudad Participada" - Reflexiones sobre participación ciudadana y urbanismo de código abierto 

Los próximos días 21, 22 y 23 de octubre tendrán lugar en Alicante las jornadas “La Ciudad Participada” formativas sobre gestión participativa en las que se revisarán temas como el trabajo en red, las políticas de participación ciudadana, los modelos productivos, la ciudad y el espacio común, el arte y las intervenciones urbanas.

El objetivo de estas jornadas, organizadas por el colectivo Continentes Sin Contenido, es analizar experiencias reales sobre modelos de gestión participativa que se han llevado a cabo en distintos proyectos relacionados con la gobernanza, la ciudad y la organización social. Se pretende investigar nuevas herramientas para aprender a gestionar los procesos de participación ciudadana y experimentar metodologías participativas a través de talleres centrados en temáticas concretas.

Desde Ecosistema Urbano estamos encantados de formar parte, a través de nuestro compañero Jorge Toledo, del interesante panel de ponentes que abordarán las siguientes temáticas:

Trabajo en red: nuevas formas de organización social

monoDestudio + Kaitos Games

Políticas de participación: política y transparencia

Adolfo Chautón + Raons Públiques

Modelos productivos: nuevas formas de organización empresarial

Fundación de los Comunes + Katakrak

Ciudad y espacio común: urbanismo participativo

Paisaje Transversal + CivicWise + Ecosistema Urbano

Arte e intervenciones urbanas: intervención artística y espacio público

Basurama + Antonio Ruiz Montesinos

Las jornadas van destinadas a todas aquellas personas interesadas en aprender la manera de integrar a la ciudadanía en la toma de decisiones, y en la gestión del espacio común, especialmente a personas que trabajen en la Administración Pública, áreas de Participación Ciudadana, Acción Social, Urbanismo y Arquitectura, personas que se integran dentro de algún colectivo, asociación o plataforma, o estudiantes de Arquitectura, Geografía, Sociología, Economía, etc.

La asistencia es gratuita, previa inscripción online:

¡Inscríbete ya!

Ubicación en Alicante:

Auditorio de Porta Ferrisa (Calle Jorge Juan, 21)
Auditorio del MACA (Museo de Arte Contemporáneo) (Plaza Sta. María, 3)
Sala de Exposiciones del parque de La Ereta

Más información:

Programa (PDF)

Presentación de las ponencias (PDF)

Sobre las jornadas, en Continentes Sin Contenido

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Public Space for the Extreme @ GSD-Harvard

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Breathing Streets, courtesy of Nan Liu and Adelene Yu Ling Tan

Breathing Streets, courtesy of Nan Liu and Adelene Yu Ling Tan

During 2015 spring semester Ecosistema Urbano principals Jose Luis Vallejo and Belinda Tato taught a studio at the GSD in Harvard, focused on the design of socio-environmentally responsive public spaces for the city center of Muharraq, in Bahrain. During the semester the students worked to develop ideas and designs to improve the few remaining public spaces in the city, almost completely wiped out by the continuous transformation of the antique city fabric into a contemporary -and rather generic- one, that basically followed the “wide car street + housing block” development pattern, during the last 50 years the city has completely lost its contact with the water, substituted by a wide belt of highways and also its interstitial, small public spaces, almost completely transformed into parking lots. Always considering the climatic conditions that can be easily defined harsh and extreme, the aim of those projects was to foster the use of public space, in a city where public space is not only often abandoned and absent but also where the right to meet and gather is strongly discouraged.