
Conocí el mes pasado a Toomas Trapido -del partido verde de Estonia-, que me explicó este ambicioso proyecto que se lleva a cabo en su país y que pretende limpiar la basura esparcida en vertidos ilegales en sus bosques. El problema es tan grande, dicen, que ni el propio gobierno puede hacerle frente, por eso han decidido reunir a 40.000 voluntarios y en un solo día y recoger las 7.000 toneladas de basura que se calcula que hay esparcidas por todo el país. Así consiguen dos objetivos: limpiar los bosques y casi más importante, concienciar a la gente.







nombre - Damla Ezgi Gül
nombre – Miguel Zapatero Coomonte












