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Espacios de juego en Berlín | eu:KIDS

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Espacio de juego inspirado en Robin Hood, en Knesebeck Strasse cerca de Savigny Platz, en Charlottenburg. Foto: A. Walliser

Espacio de juego inspirado en Robin Hood, en Knesebeck Strasse cerca de Savigny Platz, en Charlottenburg. Foto: A. Walliser

“La verdadera patria del hombre es la infancia”. R.M. Rilke

Pasear por cualquier barrio de Berlín implica encontrarse reiteradamente con espacios públicos dedicados a los niños y jóvenes por toda la ciudad. La variedad es enorme y su número tan alto que parece que la célebre cita de Rilke es tomada al pie de la letra como un elemento de definición de los espacios públicos de la capital alemana. En este post voy a contar de forma general como son los espacios de juego en Berlín y sobre todo qué elementos de ellos me parecen interesantes.

Los aproximadamente 1.850 espacios de juego que hay en Berlín están clasificados en varias categorías que persiguen dar servicio a los mas de 500.000 jóvenes y niños que viven en la ciudad.

Espacio de juego para niños pequeños y padres en Grimm Strasse, en Kreutzberg. Foto: Andrés Walliser

Espacio de juego para niños pequeños y padres en Grimm Strasse, en Kreutzberg. Foto: Andrés Walliser

La oferta de espacios de juego en la ciudad depende de las necesidades estipuladas por los Distritos a los departamentos de Desarrollo Urbano y . En 2013 había unas 200 hectáreas de espacios de juego operativos en Berlín. La normativa berlinesa prevé un ratio de 1m2 de espacio de juego por habitante, lo que para una ciudad de 3,4 millones resultaría en 340 Hectáreas. El Ayuntamiento recoge en su página que actualmente se cubre sólo el 60% de las necesidades.

Lo más llamativo, además del número, es su apabullante calidad. No hay dos espacios de juego iguales y observando solo media docena de ellos, incluso en los más modestos, de poco más de un centenar de metros, salta a la vista el compromiso de los técnicos y diseñadores de los mismos con la infancia, y la importancia del juego en el proceso educativo y la socialización. En cada espacio se adaptan los elementos de manera que se crea un pequeño mundo temático —una patria infantil— dónde los niños navegan a sus anchas trepando, excavando, deslizándose, balanceándose; y sobre todo, soñando sin limites. Los materiales son diversos, con un predominio de la madera, la roca, las sogas y otros elementos cotidianos en el paisaje urbano de Berlín reciclados para convertirse en fortalezas, cabañas, volcanes, dragones o insectos gigantes sobre los que cabalgar. Las construcciones son robustas, a prueba de niños y están dividas en zonas o ámbitos, a veces claramente —por edades y usos— y otras de manera sutil con plantas, troncos enterrados o suelos con diferentes texturas.

El parque entre Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow tiene una zona de niños con fuente para jugar, piedras, arena, insectos gigantes, trampolín y un montículo de adoquines con juegos para trepar.

El parque entre Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow tiene una zona de niños con fuente para jugar, piedras, arena, insectos gigantes, trampolín y un montículo de adoquines con juegos para trepar.

Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow. Foto: A. Walliser

Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow. Foto: A. Walliser

El aspecto creativo y desenfadado no es en absoluto capricho de diseñadores. En los espacios de juego berlineses se buscan objetivos pedagógicos que aporten un aprendizaje experiencial en sus usuarios, sobre todo niños, pero también de jóvenes y adultos. No es raro ver a los padres jugando en los mismos elementos que sus hijos, reapropiándose del derecho al juego del que de alguna manera nos vamos despojando cuando nos convertimos en adultos y vamos teniendo otras prioridades más importantes en lo material pero menos transcendentales en lo humano.

Los espacios de juego están pensados para plantear retos a los niños y a sus padres en clave de elección o de acción espontánea, tales como el juego individual y el juego colectivo, el asumir pequeños riesgos inocuos —saltos, pasajes ocultos, incluso el uso tutelado del fuego— o el traspasar barreras y límites de manera segura pero formativa.

Todas ellas derrochan creatividad y sentido del humor; y en todas ellas el protagonismo es la relevancia que se les da como herramienta de socialización a través de la experiencia: explorar, interactuar, probar, arriesgar; en definitiva, JUGAR.

Espacio de juego ambientado en un cuento oriental en la esquina de Reichenberger Strasse y Ohlauer Strasse en Kreuzberg. Esta ubicado en un solar irregular con un máximo aprovechamiento del espacio. Foto: A. Walliser

Espacio de juego ambientado en un cuento oriental en la esquina de Reichenberger Strasse y Ohlauer Strasse en Kreuzberg. Esta ubicado en un solar irregular con un máximo aprovechamiento del espacio. Foto: A. Walliser

En planeamiento, los espacios de juego están considerados normalmente como equipamiento dentro de la categoría de espacios verdes. En Berlín es así, pero son supervisados y mantenidos por los departamentos de Infancia y Juventud de cada distrito, con lo cual su carácter transciende el de mero espacio público, y se considera como un elemento de enorme valor social y educativo.

Juego de agua y arena en en la esquina de Reichenberger Strasse y Ohlauer Strasse en Kreuzberg.

Juego de agua y arena en en la esquina de Reichenberger Strasse y Ohlauer Strasse en Kreuzberg.

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En la excelente página web del Ayuntamiento de Berlín se explican los diferentes tipos de espacio de juego públicos.

– Espacios de juego pequeños: Destinados a niños de menos de 6 años y cuyos elementos básicos son columpios, toboganes y el suelo de arena o acolchados vegetales. En torno a los 150m2.

Pequeño espacio de juego en un solar en esquina en Wrangler Strasse y Curvy Strasse (Kreutzberg) con una pequeña fortaleza en ladrillo y adoquín. El suelo es de arena, adoquín  y de corteza de arbol tratada. Foto: A.Walliser

Pequeño espacio de juego en un solar en esquina en Wrangler Strasse y Curvy Strasse (Kreutzberg) con una pequeña fortaleza en ladrillo y adoquín. El suelo es de arena, adoquín y de corteza de arbol tratada. Foto: A.Walliser

– Espacios de juego de uso general: Para jóvenes y niños, de al menos 2000m2. En ellos los niños de menos de 6 años tienen sus zonas específicas y los mas mayores incluidos los adolescentes encuentran estructuras para escalar y trepar, carruseles, tirolinas, campos de juego diversos, zonas de aventura o de agua.

– Espacios específicos para niños mas mayores y adolescentes: Estas zonas incluyen zonas de juego de pelota diversas, áreas de skate y bmx, equipamiento deportivo (canastas de baloncesto, porterías de fútbol sala, mesas de ping-pong, etc.).

El parque entre Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow. Foto: A.Walliser

El parque entre Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow. Foto: A.Walliser

– Espacios de juego supervisados: Para niños de mas de 6 años, son espacios de juego de alrededor de 4000m2 que contienen zona de aventuras, áreas de construcción activa para los chicos e incluso pequeñas granjas infantiles. Estas zonas se utilizan durante los días laborables y dentro del horario de los supervisores y educadores.

Grupo de animación itinerante en Gorlitzer Park (Kreutzberg). Los juegos, juguetes y materiales han sido construidos por los animadores y en talleres con los propios niños de cada barrio. Foto: A. Walliser

Grupo de animación itinerante en Gorlitzer Park (Kreutzberg). Los juegos, juguetes y materiales han sido construidos por los animadores y en talleres con los propios niños de cada barrio. Foto: A. Walliser

– Espacios de juego de uso restringido: Para chicos de mas de 6 años, normalmente incluye la utilización de los elementos de juego de los colegios públicos fuera del horario escolar.

A continuación voy a citar algunos elementos que me parecen relevantes en los espacios de juegos berlineses y que creo que merece la pena tener en cuenta a la hora de entender cómo deben ser y para qué deben servir dichos espacios:

Mobiliario estándar: Una parte del mobiliario utilizado es estándar, es decir esta fabricado en serie o proviene de elementos modulares con los que se desarrollan diferentes combinaciones: fuentes, trampolines, estructuras para trepar, columpios, toboganes, etc.

Mobiliario específico: En muchos casos los espacios de juego cuentan con elementos que parten del diseño creativo de los técnicos aprovechando las posibilidades del espacio ad-hoc y los elementos disponibles que suelen ser materiales naturales como madera o piedra; o elementos reciclados como adoquines, vigas, ladrillos, etc.

A menudo ambos se combinan y dan lugar a estructuras fantásticas como castillos, barcos piratas, pecios, palacios orientales, estructuras para trepar y recorrer, esculturas o estructuras en madera de todo tipo de elementos (animales, insectos, vehículos, etc.)

Cerramientos: Un elemento muy relevante de la estructura de los espacios de juego es su relación con el resto de la trama urbana. En Berlín la mayoría de los espacios de juego están separados de la calle por una valla de poca altura, alrededor de un metro, y se accede por unas puertas batientes que no se cierran. Simplemente se busca separar el ámbito de juego de la calle y la calzada, por seguridad –evitar que los niños salgan a la calle o a la calzada- y evitar el acceso de animales; así como para establecer una barrera mas simbólica que real para evitar usos no deseados –botellón, asentamientos de personas sin techo, etc.

Diseño espacial:
El diseño del espacio es siempre muy cuidadoso, y se aprovechan tanto espacios pequeños, solares entre dos fincas o en esquinas, como en parques o espacios abiertos. Llama la atención el uso de la arena como elemento fundamental que hace tanto que el suelo esté blando y acolchado como de elemento de drenaje de las lluvias. Otra característica llamativa es el hecho de que prácticamente no hay dos espacios de juego idénticos y tanto los elementos ad-hoc como su ubicación responden a la creatividad de los diseñadores, dentro de unas pautas pedagógicas muy definidas y basados en la idea de que estos espacios son espacios de aprendizaje complejo basado en la experiencia y en la interacción con el entorno y con otros usuarios.

Uno de los parques más interesantes que he encontrado es un parque lineal entre Landwehr Kanal, Löhmuhlenstrasse y Pushkin Alle en Treptov. En un espacio de unos 100 metros lineales por 25 o 30 de ancho hay una zona para mayores, otra para adultos, jóvenes y adolescentes con mesas de pimpón, tumbonas, areneros, columpios, un rocódromo y hasta una pequeña cancha con una portería y una canasta y un cerramiento abierto. En el lateral hay un playground para niños (que aparece mas arriba) y un pequeño campo polideportivo. Lo que era una zona de paso algo alejada e intimidante hace un par de años se ha convertido en un espacio de juego y estancia para todo tipo de residentes, con gente utilizándolo desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la noche (en primavera y verano). He aquí algunas imágenes:

Zona de juego para pequeños y estancial combinada en el parque entre Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow. Foto: A. Walliser

Zona de juego para pequeños y estancial combinada en el parque entre Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow. Foto: A. Walliser

Arenero con pequeño rocodromo y zona de bancos estancial para usuarios y acompañantes anexa a la zona de ping-pong. No hay mas diferenciación entre ellas que el cambio de firme. Parque en tre Löhmuhlstrasse y el Landwerhkanal Foto: A.Walliser

Arenero con pequeño rocodromo y zona de bancos estancial para usuarios y acompañantes anexa a la zona de ping-pong. No hay mas diferenciación entre ellas que el cambio de firme. Parque en tre Löhmuhlstrasse y el Landwerhkanal Foto: A.Walliser

Zona de ejercicio para mayores en el parque lineal entre Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow. Foto: A. Walliser

Zona de ejercicio para mayores en el parque lineal entre Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow. Foto: A. Walliser

Trampolín de caucho para saltar, usado por niños, jóvenes y adultos. El parque entre Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow. Foto: A. Walliser

Trampolín de caucho para saltar, usado por niños, jóvenes y adultos. El parque entre Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow. Foto: A. Walliser

El parque entre Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow. Dos semi-canchas de futbito y de basket con cerramiento abierto Foto: A. Walliser

El parque entre Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow. Dos semi-canchas de futbito y de basket con cerramiento abierto Foto: A. Walliser

He encontrado un estudio sobre los espacios de juego en Berlín desarrollado por A+DS (la Agencia Escocesa de Arquitectura y Diseño) tomando 9 estudios de caso en torno a otros tantos elementos en el diseño de los espacios que los han convertido en buenos ejemplos. El estudio es breve pero apunta algunas características del programa pedagógico de los espacios de juego. Sugiero que se vayan abriendo los enlaces de cada sección por que contienen excelentes fotos relativas a cada tema, aunque recientemente se han retirado algunas secciones del estudio.

Los elementos que se consideran son:

La elección en el juego (Choice) Se valora la capacidad de los niños de jugar de manera independiente o cooperativa, el uso de distintos juegos o de los elementos disponibles.

El parque entre Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow. Foto: A. Walliser

El parque entre Löhmuhlenstrasse y Landwehrkanal en Treptow. Foto: A. Walliser

Riesgos y retos (Risk and Challenge): A menudo los espacios de juego presentan una serie de pequeños retos para los usuarios infantiles de distintas edades. El objeto de introducir pequeños escenarios de riesgos desde los que saltar, hacer equilibrios, ocultarse o incluso pincharse con una planta, es el de enseñarles a asumirlos, a tomar decisiones y a desarrollar su autonomía. Estos incentivos pedagógicos son muy importancia en el proceso educativo y de maduración en las sociedades desarrolladas donde por diversos motivos los niños suelen estar sobreprotegidos y aislados de cualquier riesgo o reto por pequeño que sea. . Sobre la idea de dejar hacer a los niños cosas “peligrosas” como el trabajo con herramientas o la construcción, como herramienta pedagógica, sugiero el sugerente post del blog de pedagogía Zeroseis donde se habla la Tinkering School de Gever Tuller, donde los niños juegan y construyen con herramientas de carpintería.

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Naturaleza con N mayúscula (Nature with capital N): Dentro de la variedad de componentes de los espacios de juego, la naturaleza juega un papel importante. Se trata de evitar la estética o lógica urbana de tiestos, jardineras o parterres muy cuidados y se busca que las plantas –árboles, arbustos, flores, hierba, etc.- estén integrados con el resto de los elementos de juego hasta ser uno mas. También se utilizan otros materiales naturales que aproximan a los niños a su manejo, familiarizándose con texturas, pesos y posibilidades de rocas, troncos, ramas, piedras sueltas, etc.

Aparatos de juego (Play Machines): La mayoría de los aparatos de juego fijos están realizados en madera de Robinia (conocida como falsa acacia). Los diversos elementos (columpios, puentes, cabañas, toboganes, etc.) sugieren diversos tipos de juego colaborativo, individual, exploratorio, con adultos, etc.

Zona dedicada a Aladino en el Hasenheide Volkspark. Foto: A. Walliser

Zona dedicada a Aladino en el Hasenheide Volkspark. Foto: A. Walliser

Agua: El agua es un elemento muy presente en los parques berlineses. No solo para beber, sino también, y sobre todo para jugar. Hay un gran numero de fuentes metálicas o de madera con elementos por los que canalizar el agua, mezclarla con árena o experimentar con chorros, cascaditas, compuertas, etc.

Juego con agua y arena en Tierpark, zoo de Berlín Este, en Friedrichsfelde. Foto: M.Cabrera

Juego con agua y arena en Tierpark, zoo de Berlín Este, en Friedrichsfelde. Foto: M.Cabrera

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Mercados municipales: tejido local y sostenible II

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Según se pregunte a un tendero o a otro el vaso esta medio lleno o medio vacío. El Mercado de Antón Martín en la calle Atocha, en el centro histórico de Madrid, no parece muy vivo un miércoles por la tarde, al final de la jornada. Aunque hay puestos cerrados, la mayoría están “habitados” por una mezcla que hasta hace poco sería extraña: puestos de artículos de primera necesidad como fruta, pescado, o carnes de distinto tipo se alternan con otros que ofrecen sushi, bombones y delicatessen, o fanzines con magdalenas caseras de chocolate. “Muffins”, reza el cartel de dígitos giratorios heredado de la frutería de Doña Carmen que antecedió a la editorial-bar. A medio camino, los puestos “bio” que ofrecen un poco de todo.

El proceso se inició a raíz de Mercado Abierto, un proceso de diagnóstico participativo impulsado por el equipo de arquitectos VIC (Vivero de Iniciativas Ciudadanas), vecinos del mercado, en el que se definieron retos y estrategias para hacer más viable el mercado y revitalizarlo en términos de comerciantes y público.

Pese a la aparente reactivación y el aumento en el número de puestos, los vendedores con más tiempo en el Mercado se muestran pesimistas. Añoran el renacimiento que experimentó el barrio en general hace diez o quince años cuando la población inmigrante comenzó a asentarse en la zona. Lo mismo ha ocurrido con otros mercados municipales que se han convertido en una referencia en Madrid: el Mercado de los Mostenses, sepultado tras la pantalla de edificios de la Gran Vía o el enorme Mercado de Maravillas en el mestizo barrio de Cuatro Caminos. Docenas de puestos se han abierto para vender productos especializados o comunes a los nuevos vecinos.

Sardinas - Foto por Andrés Walliser

Sardinas – Foto por Andrés Walliser

Libros y... jamoncitos deshuesados - Foto por Andrés Walliser

Libros y… jamoncitos deshuesados – Foto por Andrés Walliser

En el Mercado de San Fernando el espíritu es más positivo. Se partió de una situación peor, con la mayoría de los puestos cerrados. La iniciativa no ha venido de una administración local con poca imaginación y menos recursos, sino desde los actores del barrio. Un caso bottom-up ejemplar de reactivación del tejido comercial. En ambos casos gerentes, redes sociales y gente con ganas de iniciar un negocio se pusieron de acuerdo en que sólo cabía reinventarse. Los alquileres se redujeron y el Ayuntamiento transigió en cambiar los reglamentos desfasados que abocan a los mercados a una agonía segura.

Lado a lado - Foto por Andrés Walliser

Lado a lado – Foto por Andrés Walliser

La desocupación de los espacios comerciales en muchos barrios lleva a una cierta desaparición de la actividad social en los espacios públicos, como hemos mencionado antes en otros posts. En el caso que nos ocupa, además de revitalizar este aspecto de la vida de barrio, la reactivación de los mercados brinda nuevas oportunidades de actividad económica a gente que opta por reinventar su actividad profesional desarrollando nuevos negocios, productos y lo que es mas importante nuevas formas de organización comunitaria. La clave reside además en la articulación de intereses entre los comerciantes tradicionales y los nuevos comerciantes y su nueva oferta al barrio. Aun así la sostenibilidad de los mercados revitalizados no sólo depende de la capacidad innovadora de los comerciantes, sino también, como en todo negocio, de que disfrute del apoyo de la clientela, en este caso de su compromiso con un proyecto que ofrece productos diferenciados y que compite con las cadenas de supermercados de barrio que son los grandes beneficiarios de la crisis ante el colapso del modelo de gran superficie. Para muchos de los nuevos comerciantes que se han instalado en esto dos mercados del barrio de Embajadores, su proyecto tiene un espíritu transformador y que persigue una mayor cohesión social en el barrio, mediante el refuerzo de los lazos comunitarios y la solidaridad. Esta aspiración se encuentra tanto en los procesos de economía social que se están implantando como en las mercancías y productos vendidos, que incorporan conceptos como el reciclaje, el carácter orgánico, la dimensión creativa o la filosofía procomún.

Cafetería en el mercado - Foto por Andrés Walliser

Cafetería en el mercado – Foto por Andrés Walliser

Productos ecológicos - Foto por Andrés Walliser

Productos ecológicos – Foto por Andrés Walliser

Sushi, marisco y vinos - Foto por Andrés Walliser

Sushi, marisco y vinos – Foto por Andrés Walliser

Como conclusión abierta a la reflexión me parece oportuno plantear la dimensión social y material del espacio virtual. Viejos espacios degradados se reactivan y reinventan (partes de) la ciudad al margen de los grandes actores privados –con ánimo de lucro– que protagonizan la gestión del suelo y el espacio público en nuestras ciudades. Las políticas de desarrollo económico local son inexistentes en las políticas urbanas madrileñas, y en general escasas en otras ciudades, frente al enorme peso que cobran en el Reino Unido o en Francia.

De cara a la ciudad como organismo complejo estas nuevas formas de revitalización pueden ser laboratorios para el desarrollo aproximaciones innovadoras a la economía y el desarrollo local desde abajo. Los proyectos mencionados en este artículo se pueden englobar en el concepto de sentient city (ciudad sensible) que Domenico Di Siena define así:

La Ciudad del Conocimiento es una Ciudad Sensible que potencia la comunicación entre ciudadanos, promueve los procesos de Inteligencia Colectiva y el respeto del procomún. Entiende los ciudadanos como protagonistas de los procesos que generan la identidad local.

Este artículo es la segunda parte de Mercados municipales: tejido local y sostenible I

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Mercados municipales: tejido local y sostenible I

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Frutas en un mercado - foto por Miguel (respenda) en Flickr - clic para ver original

Los mercados municipales en muchas ciudades españolas son el resultado de una tradición histórica de siglos que ha evolucionado desde las plazas extramuros donde se celebraban ferias e intercambios de todo tipo hasta la consolidación de espacios comerciales gestionados por el municipio en sus distintos distritos. Esta medida impulsada desde mediados desde finales del SXVIII se desarrolla a lo largo del SXIX convirtiendo dichos espacios en equipamientos municipales. Cuestiones higiénicas, de regulación y urbanísticas fueron extendiendo por las principales ciudades españolas un buen número de estructuras que en su momento representaban los últimos avances tecnológicos en construcción.

El desarrollo económico y la prosperidad que significaron para dichas ciudades fue el comienzo de un importante modelo comercial y de abastecimiento alimentario que poco a poco se ha visto sustituido por modelos alternativos y por la propia transformación de la ciudad y de los estilos de vida de sus habitantes.

En las últimas décadas los mercados municipales han ido entrando en ciclos de decadencia que en ocasiones han provocado su desaparición. Actualmente un buen número de mercados está experimentando diferentes formulas de regeneración que van desde la formula mixta de instalar supermercados que complementen la oferta del mercado hasta la transformación en espacios comerciales orientados al turismo, denominados mercados-gourmet; tal es el caso del Mercado de San Miguel en Madrid o de El Carmen en Valencia, entre otros. Esta fórmula está asociada a procesos de gentrificación en barrios históricos y en ellos a menudo el mercado pierde su dimensión de barrio y se transforma en un atractor de turistas y visitantes ofreciendo especialidades antes que productos de consumo cotidiano.

Mercado de San Miguel - Madrid - Foto por LexnGer en Flickr - clic para ver original

En otros lugares se están desarrollando formulas alternativas que van desde la especialización en productos orgánicos (Mercado de El Carmen en Madrid) hasta los procesos comunitarios de revitalización como es el caso del Mercado de Antón Martín en Madrid.

Estas dinámicas no son únicas en Europa sino que se reproducen en otros países europeos. El proyecto URBACT Markets, aborda esta cuestión desde una perspectiva transversal y transnacional. El proyecto propone desarrollar instrumentos que permitan no solo la supervivencia de los mercados municipales en diversos países europeos, sino que se pretende hacerlo desde una perspectiva de sostenibilidad e innovación. En el proyecto, en el que participan diez países, se persigue la reactivación de los mercados municipales mediante una estrategia transversal que incluye el protagonismo de los mercados en la rehabilitación de barrios, su capacidad para generar empleo y desarrollo económico y su doble dimensión sostenible que busca articularse como actor clave en la reducción de emisiones de CO2, así como desarrollar alianzas con productores locales que ofrezcan calidad y desarrollo de la economía y el empleo local.

El concepto de mercado municipal se imbrica en el concepto de ciudad compacta que frente a la ciudad difusa garantiza mejores economías de escala urbanas en términos de sostenibilidad. A mayor densidad mayor variedad comercial, calidad y oferta, planteaba Jane Jakobs en su obra clásica “Death and Life of American Cities”. Cuanta más actividad, mayor atracción de gente que circula por la calle y por lo tanto mayor seguridad.

Así mismo, el valor social y comunitario que tienen los mercados como puntos de encuentro e interacción ha sido reconocido históricamente. Los mercados contribuyen a la vitalidad de un barrio en diversas formas. El comercio de proximidad que se ubica en los mercados y en sus alrededores dota de centralidad a los barrios, genera interacción social en el nivel vecinal y aporta actividad en el espacio público.

Mercat de Santa Caterina - foto por Naus79 en Flickr - clic para ver original

Entre algunos de los participantes del proyecto Markets existe una fuerte cultura de mercados municipales fortalecida por los respectivos Ayuntamientos, siendo el caso de Barcelona el mas emblemático. En algunos casos la tradición de mercado ha pervivido y se buscan nuevas formas que garanticen su sostenibilidad y pervivencia en el tiempo, tales son los casos de Torino, ToulouseLondres y Dublín. En el caso de la región de Attica en Grecia, ya existe una enorme tradición en sus 370 mercados descubiertos de alimentos, que busca ser optimizada con el proyecto. Las cuatro ciudades participantes restantes Wroklaw (Pl), Pécs (H), Plovdiv (Bu) y Suceava (Ro) comparten retos entre sí. Por razones históricas, sus centros urbanos han comenzando a ser regenerados sólo recientemente y se cobra conciencia de la importancia de que estos entornos recuperen su protagonismo, frente a la expansión previa de formas alternativas de comercio como supermercados, hiper o grandes superficies. La regulación, la revitalización y su consideración como elemento regenerador son los retos a que se enfrentan estas localidades que cuentan con la experiencia de gestión de los partners mas experimentados como Barcelona o Londres.

La supervivencia y salud de los mercados municipales es un elemento muy relevante a la hora de hablar de una ciudad sostenible y habitable. Diferentes fórmulas se están poniendo en marcha en diferentes países europeos. En la mayoría, las instituciones públicas juegan un papel muy importante como gestoras pero también como impulsoras de los nuevos modelos. La sociedad civil, desde el mercado o desde el desarrollo comunitario, también propone formulas orientadas a distintos modelos de consumo, consumidores y en definitiva de ciudad, como veremos en el próximo post.

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Ciudades creativas, marketing urbano y desarrollo local: ¿Oportunidad o tendencia?

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Iamsterdam - imagen por albertstraub en Flickr - clic para ver original

Muchas ciudades europeas se han centrado en la última década en buscar modelos estratégicos que les permitan no solo un desarrollo económico y social sostenible sino el afrontar contextos adversos de desventaja competitiva. En muchos casos, muchas grandes ciudades pero también un buen número de las de tamaño medio o carácter secundario, han visto su especialización cambiar en poco tiempo. Ciudades industriales, asociadas a un sector determinado han experimentado drásticos cambios asociados con la globalización, las dinámicas sociodemográficas, cambios en las infraestructuras o cambios políticos a gran escala, como es el caso de muchas ciudades en el Este de Alemania.

Uno de los mas codiciados objetivos es atraer la actividad económica de nuevo a la ciudad en un contexto en el que regiones y ciudades compiten por atraer inversión, actividad, población de determinado tipo y turistas. Conceptos como economía creativa, ciudades creativas o clases creativas han irrumpido en las lógicas del planeamiento estratégico de los municipios. Naciones Unidas en su informe sobre la economía creativa (2010) establece los tres elementos prioritarios para estos nuevos entornos urbanos: tecnología, demanda (de los nuevos servicios y productos) y turismo.

Para ello buscan su especificidad en relación a otras ciudades próximas o a aquellas, que sin estarlo comparten características. Ello conlleva no solo desarrollar un modelo estratégico, sino ponerlo en marcha y lo que es casi tan importante: visibilizarlo a través del city branding –la marca de la ciudad- y del marketing urbano.

La denominada ciudad creativa ha sido uno de las estrategias más habituales para poner en el mapa y relanzar a muchas ciudades desde que a principios de la pasada década se comenzará a poner de moda entre expertos en marketing urbano y políticos. Ello requiere una dinámica innovativa, multidisciplinar e integrada desde el ámbito de las políticas públicas.

La transición de una economía productiva a una economía de servicios parecía un paso natural para muchas regiones con sus ciudades correspondientes en Europa y Estados Unidos. Todo ello se produce en un momento en el que lo urbano cobra de nuevo protagonismo asociado a estilos de vida juveniles, sofisticados y creativos. El abaratamiento del transporte, el crecimiento económico y la transmisión de una cultura de consumo global muy estructurada hacen que muchas ciudades vean en ello una oportunidad para reinventarse como ciudades creativas, donde el conocimiento, su creación y gestión tienen un papel protagonistas, pero también y al mismo tiempo como espejos de estilos de vida muy atractivos para nuevos residentes hiper-cualificados o turistas de nivel adquisitivo medio y alto.

A la capacidad de competir de las ciudades se le debía añadir también la capacidad de seducir como productos de marketing. Ello a menudo conlleva un refuerzo de determinadas imágenes locales y de la reconstrucción o re-invención de identidades que permitan destacar a la ciudad en un escenario competitivo: su historia, su oferta de ocio de diverso tipo, su gastronomía, la oferta cultural, su ubicación geográfica, son algunos de estos elementos. El ejemplo de Berlin es sin duda uno de los mas relevantes por su capacidad de desarrollar como producto su propio proceso de reinvención tras la reunificación.

Sei Stadt. Sei Wandel. Sei Berlin - Imagen por "be berlin" en Flickr - clic para ver

La transformación física de la ciudad generando atractores se ha perseguido mediante grandes hitos arquitectónicos (siguiendo el muy exitoso caso de Bilbao y su Guggenheim), grandes infraestructuras culturales o de transporte (Oresund), atracción de eventos de dimensión planetaria – Juegos Olímpicos, regatas, Formula 1 (Barcelona o Valencia, con distinta fortuna), desarrollos inmobiliarios mas o menos atractivos como eco-barrios y regeneración de centros históricos (Copenhague).

En ocasiones, los grandes proyectos que persiguen convertir a una ciudad en un ciudad creativa y turística terminan apuntando hacia “parques temáticos” de si mismos con una abundante énfasis en el espacio público de calidad, la seguridad y unos entornos muy atractivos y solo asequibles para los residentes y visitantes de estrato social alto.

A todo ello se añade un esfuerzo por adquirir centralidad mediante una accesibilidad que resulte viable y atractiva para los potenciales visitantes, residentes o inversores: infraestructuras de transporte –alta velocidad, aeropuertos, autopistas- o subsidios para atraer a líneas low-cost a aeropuertos periféricos.

Una de las dimensiones intangibles de mayor peso en el éxito de un proyecto orientado a la consolidación de una actividad creativa o basada en la producción de conocimiento es la gobernanza. Alianzas y partenaridados público-privados, con objetivos comunes son necesarios en un entorno de estrategias integrales y multinivel .

Parte sustancial de esta gobernanza es la estrategia educativa y de promoción del conocimiento local que debe florecer en las ciudades del conocimientos o el los entornos creativos. No solo debe haber una oferta educativa de primer nivel, sobre todo en los ámbitos superiores de educación, sino que se debe perseguir la cooperación entre centros de investigación, empresas e instituciones públicas.

Las economías creativas resultantes deben generar ingresos, inversión, creación de empleo a la vez que promueven la inclusión social, la diversidad cultural y el desarrollo humano (UNCTAD, 2010). Esta cuestión ha sido motivo de debate en relación al tipo de ciudad y de sociedad que se plantea en la ciudad creativa y cuan próxima o distante esta de la realidad social de la ciudad en cuestión. Una de las principales criticas que se hacen al gran gurú de la ciudad creativa y sus clases creativas, Richard Florida (2002) es el no considerar el desarrollo urbano, social y económico de la ciudad en su conjunto, sino de solo una parte de ella, de mayores recursos económicos y culturales, con una traducción consiguiente de el espacio urbano.

Esto marginaliza no solo a determinados sectores de la sociedad sino también a entornos urbanos menos atractivos, o con menos capacidad de atraer inversión pública (sobre todo en infraestructuras) pero no por ello con menos potencial de desarrollo como economías creativas.

No obstante existen prometedoras experiencias en las que la estrategia de transformación y potencial de crecimientos se ha articulado, precisamente hacia entornos urbanos que por su tamaño, ubicación o anterior especialización la reconversión o reinvención supone un reto importante.

Hay algunos ejemplos de buenas prácticas que ilustran el modelo de desarrollo y activación de economías creativas en entornos urbanos.

El proyecto REDIS (2008-2011), dentro de la convocatoria URBACT II, persigue la consolidación de entornos de alta especialización en actividades de alto valor añadido en el mundo del conocimiento. El proyecto entre otras cosas persigue el como desarrollar una gestión exitosa de la gobernanza de en estos contextos con alianzas entre múltiples sectores y su ubicación en ámbitos urbanos que se conviertan en auténticos hubs de conocimiento. La inclusión de instituciones de educación superior es un valor añadido a la hora de establecer con éxito estos planes.
El proyecto URBACT Creative Clusters, finalizado en 2011 se ha enfocado hacia la creación de clusters de industrias creativas en ciudades de tamaño medio y pequeño, desarrollando un marco conceptual basado en el desarrollo de lugares creativos a partir de las industrias creativas en si mismas y mediante planes de acción local.

NeMoNa project - imágenes por Inpolis - clic para ir a la fuente

Finalmente es importante tener en cuenta el importante papel que las industrias creativas pueden, y deben, tener en el desarrollo económico y social en todos los ámbitos de la ciudad, incluidos los barrios mas desfavorecidos –que a menudo quedan fuera de la foto exitosa de la ciudad creativa. Un buen ejemplo es el Proyecto Nemona, desarrollado por Inpolis con financiación del Fondo Social Europeo. Este proyecto busca encontrar las sinergias y la colaboración entre emprendedores del mundo de la moda y las costureras y bordadoras en una zona del distrito berlinés de Neukölln, mayoritariamente de origen turco y marroquí. Ello esta dando oportunidades de trabajo local, el valor añadido de la producción social y una nueva dimensión en términos de cohesión social a uno de los barrios mas desfavorecidos de la capital alemana.

Desde las estrategias de las ciudades hacía una economía creativa se debe plantear un enfoque integral, no solo desde el punto de vista de las disciplinas y la gobernanza, sino también desde la perspectiva de la integración territorial de barrios y entornos urbanos con potencial de desarrollo pero que se encuentran en situación desfavorecida o simplemente con un ubicación o tamaño que no les permite una visibilidad inherente.

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¿Cómo es la ciudad más sostenible? El dilema entre regeneración y nueva construcción | URBACT

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En las últimas dos décadas se ha venido acuñando el término eco-ciudad o eco-barrio de manera cada vez mas frecuente para definir aquellos entornos urbanos que se caracterizan por contar con una serie de características que los definen como sostenibles y ecológicos. A menudo el concepto hace referencia o es entendido en un contexto de nueva construcción y se ha convertido en un sinónimo de entornos con una alta calidad de vida y habitacional. Esta categorización pasa por una escala de grados que van desde la sostenibilidad estrictamente referida al ámbito constructivo, a un concepto de sostenibilidad integral que incluye enfoques diversos en la estrategia urbanizadora.

Hammarby Sjöstad, Stockholm, Sweden

En España se han desarrollado numerosas iniciativas con la etiqueta de ecobarrio o incluso de ecociudad de nueva construcción. Entre las más veteranas esta Sarriguren en Navarra, ya en marcha y con excelentes resultados. Otras en cambio se han visto afectadas por la crisis financiera e inmobiliaria y no se han podido concluir, como es el proyecto de Sociópolis en Valencia, donde diversas propuestas planteaban reforzar la interacción social entre residentes, si bien con ambiciosos desarrollos inmobiliarios donde se mezclaban diversas tipologías residenciales enfatizando el concepto de ciudad compacta.

Por otro lado diversas promociones ha sido “barnizadas” con la etiqueta verde de ecobarrio para desarrollar proyectos no siempre sostenibles y de dudosa viabilidad en plena burbuja inmobiliaria. Un ejemplo seria Valdechivillas, en la periferia de Valladolid que llegó a planear 46.000 plazas de aparcamientos en el proyecto, lo que según los expertos cuestionaba la dimensión de una movilidad sostenible manteniendo una dependencia funcional con respecto a los centros urbanos tradicionales.

Ecobarrio en construcción

En otros, en cambio, se han desarrollado estrategias de ahorro y eficiencia energética tanto en obra nueva como en regeneración de barrios ya construidos. Precisamente uno de los ejemplos mas veteranos de eco-barrio, la Trinitat Nova en Barcelona, sigue siendo hoy ejemplo de eco barrio desde una perspectiva integral: la dimensión física de la rehabilitación (aislamiento, eficacia energética), la medioambiental (espacios públicos, movilidad, etc.) y la social (participación bottom-up, desarrollo comunitario).
A este modelo han seguido otros como San Francisco Javier y Nuestra Señora de los Ángeles en Vallecas (Madrid) aunque con distinta fortuna debido a la crisis.

Barrio de Trinitat Nova, Barcelona

El gobierno español ha apostado recientemente por la regeneración de vivienda construida como una estrategia potencial para relanzar al sector de la construcción mediante la reforma de la normativa actual. Esta sería una excelente oportunidad para consolidar la regeneración sostenible como una forma de adecuar nuestras ciudades a unos niveles de respeto medioambiental cada vez mas necesarios, a la vez que poner en valor el patrimonio construido y disminuir el consumo de suelo como motor principal de nuestra economía.

En el nuevo modelo, aun por definir, a las dimensiones de la regeneración integral ya mencionadas, hay que añadir una que sería la sostenibilidad financiera, es decir que los proyectos que se acometan dispongan de viabilidad en este sentido, así como que se ajusten a las necesidades y posibilidades reales de los residentes. La viabilidad a medio y largo plazo de los eco-barrios, sean de nueva construcción o como resultado de la regeneración de barrios construidos, pasan por esquemas en los que las dimensiones de la operación sean asumibles y que comporten de manera paralela un énfasis en los estilos de vida asociados a una existencia sostenible y respetuosa con el medio ambiente desde un entorno urbano consolidado. Para ello son claves la creación de una opinión pública favorable y consciente, la dimensión participativa y el desarrollo de estrategias transversales que contemplen los distintos ámbitos de ecosistemas urbanos sostenibles tales como el transporte, la cultura de consumo, la producción y distribución y la gobernanza, entre las mas destacadas.

Este artículo está relacionado con algunos de los temas clave abordados por el proyecto URBACT, como el desarrollo urbano, los entornos urbanos de bajas emisiones y la eficiencia energética en las ciudades españolas.